MARTIÑO SUÁREZ CRÓNICA La UNED adopta con éxito un sistema informatizado para sus pruebas
30 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.ntre los dos dos ordenadores que leen los códigos de los carnets de estudiante se multiplica Lola, integrante del tribunal, solucionando las dudas que surgen en el primer día de implantación de lo que la UNED ha llamado con pompa valija virtual. «¿Qué te pasa a tí?», pregunta sonriente a un alumno. Esta mañana los fallos han sido mínimos en un sistema que también se prueba hoy. El nuevo sistema permite, según el director del centro, Gerino Calvo, ahorrar tiempo colocando a los alumnos en el aula, identificándolos y entregándoles su examen. La cola de medio centenar de estudiantes, es cierto, desfila con celeridad ante los ordenadores. Después de mostrar su carnet al lector óptico, los alumnos deben bajar unas escaleras para recoger su examen recién impreso. Ahí surge alguna duda: «¿Hai que esperar na cola ou chámante?». Llaman, efectivamente, y cada examinando ocupa el puesto que el ordenador le ha asignado. «La verdad es que pensé que esto iba a ser un caos», explica, satisfecho, un hombre que viene a hacer una prueba de estadística. Él, como todos sus compañeros, recibió una carta de la UNED en la que se le pedía que llegase un poco antes de la hora, por lo que pudiese pasar. «Y no ha pasado nada», bromea, mientras intenta retener en la cabeza los últimos datos antes de soltarlos en el papel. «No, no, no», ríe Lola cuando alguien le pregunta si es posible que alguien acceda a las preguntas informatizadas desde Internet. «Estos exámenes están sólo en la red del centro, no en la de fuera», aclara. En un cuarto de hora, todos los alumnos están dentro del aula. Ahora ya no hay ordenador que los salve.