Cacerolas contra el recibo

MARCOS GAGO Corresponsal MARÍN.

PONTEVEDRA

Más de un centenar de vecinos protesta ante el Concello contra el aumento del importe de la basura Un numeroso grupo de vecinos se concentró ayer ante el edificio del Concello de Marín para «dar un toque de atención ó goberno» y pedirle que «reflexione» a la hora de aplicar la subida del recibo de la basura. La protesta duró media hora y atrajo la atención de conductores y viandantes por la variedad de los instrumentos empleados para hacer ruido, desde la típica tartera hasta una caracola de mar.

24 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Una de los portavoces de la comisión vecinal convocante, Mariola González, aseguró que la concentración «non tiña como intención encher a rúa como fixemos na manifestación. Só pretendíamos chamar a atención do equipo de goberno». González Fernández afirmó que «sabemos que o goberno local se está reunindo, a partir da nosa protesta do pasado xoves, pero descoñecemos o que deciden». La comisión vecinal entregó también un escrito dirigido al alcalde, en el que se solicita que el pleno donde se apruebe de forma definitiva la tasa de la basura «se realice nun espacio físico o suficientemente grande para facilitar a posibilidade de asistencia a todos os veciños que o desexen». Otra portavoz de la comisión vecinal, Benigna Soage, sugería en este escrito la celebración del pleno en el instituto Salvador Moreno o en los pabellones polideportivos. Soage Santos indicó que «o salón de plenos non permitíu a asistencia de todos os veciños» en la sesión cuando se aprobó la tasa de forma inicial. Esta petición fue rechazada ayer por la tarde. Este colectivo también solicitará en breve una entrevista con el Valedor do Pobo, a quien expondrán los motivos de su malestar con el incremento de la tasa de la basura. La comisión entiende que el Valedor debe ejercer su función de mediación para conseguir que la subida de la basura sea menor. Causa del malestar Santos manifestó que la modificación de la tasa de recogida de la basura es «abusiva» y «desproporcionada», y aseguró que esta era la opinión compartida por la mayoría de los marinenses. «Supón unha suba en termos absolutos de máis de 60,10 euros (10.000 pesetas)». Asimismo, explicó que «para os comerciantes, hosteleiros e talleres, esta suba significa incrementar ainda máis a presión fiscal á que actualmente se ven sometidos, perdendo competitividade respecto ás grandes superficies».