La corporación municipal aprobó ayer definitivamente, en un pleno de trámite, los presupuestos del Ayuntamiento para el 2002, que por primera vez estarán vigentes a 1 de enero. Su montante global asciende a 7.408 millones de pesetas (44.522.976,69 euros). Las inversiones reales se cifran a 1.735 millones y se financiarán en parte con una nueva operación de crédito por importe de 680 millones. Vinculadas a los presupuestos, se aprobó también de forma definitiva la subida generalizada de impuestos y tasas, con el objetivo de «mellorar os servicios que presta o Concello». El incremento afecta a los recibos del agua, basuras y alcantarillado, a la viñeta del coche, vados permanentes y otras ordenanzas relativas a la utilización privativa de la vía pública. Como en la aprobación inicial, pero esta vez sin ningún debate político, los presupuestos y la subida de tasas salieron adelante con los votos favorables del BNG y PSOE, tras la desestimación de todas las alegaciones presentadas. El Partido Popular mantuvo su rechazo al plan económico consensuado por nacionalistas y socialistas. El pleno también resolvió un reconocimiento extrajudicial de deudas contraidas por la Administración municipal, entre ellas, una factura pendiente de 8,3 millones de pesetas (49.884,00 euros) de las obras de la Oliva.