PRAZA DA FERRERÍA
08 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Frío. Si por algo se caracterizó ayer la celebración del Día de la Inmaculada Concepción, patrona de Infantería, en el cuartel de Figueirido de Pontevedra fue por el frío. Quien más y quien menos tenía alguna parte del cuerpo helada, incluso hubo algún militar que no paró de dar pequeños saltitos en momentos puntuales para conseguir entrar un poco en calor. Además, también se caracterizó porque la conmemoración comenzó con una hora de retraso y fue la primera vez que se organiza este evento sin la participación de soldados de reemplazo. Ya se sabe, cosas de la profesionalización. ~Origen. A modo de curiosidad, este homenaje a la Inmaculada nació allá por el siglo XVI en los Países Bajos, con los Tercios de Flandes, como dejó constancia por escrito un soldado de nombre Alonso Vázquez. Sin embargo, se tendría que esperar hasta 1892 para que fuera patrona del cuerpo de Infantería. Conmemoración. Poco antes del tradicional desfile castrense se entregaron la corbatas conmemorativas de haber participado en misiones internacionales a varias unidades. Así, el regimiento Isabel La Católica, nº29, el batallón Zamora, el grupo de Artillería, los Zapadores y el grupo Logístico recibieron un distintivo por su intervención en Bosnia-Herzegovina, mientras que el Cuartel General fue homenajeado con dos corbatas por participar en esta operación y en la de Kosovo. Discurso. Ante un nutrido grupo de personalidades -Alejandro Millán Mon, Joaquín Queizán, Hipólito Hermida, Enrique Mora Morandeira, Pedro Herguedas Carpio...-, el general jefe de la Brigada de Infantería Ligera Aerotransportable Galicia VII, Juan Yagüe Martínez, recordó a los soldados de este acuartelamiento fallecidos, «ninguno por causas relacionadas con la profesión». Entre otros, se refirió al teniente general Lara, «un ejemplo a seguir para todos los que aquí formamos», y al artillero Manuel Abraldes Casal. Asimismo, manifestó su orgullo por el hecho de que a lo largo de este año, tres unidades de la Brilat fueron evaluadas por operativos de la OTAN consiguiendo «las más altas cualificaciones».