El sector asegura que el bivalvo está en su mejor momento La Asociación de Mexilloeiros de Combarro (Amecomra) empieza a recuperarse de un otoño complicado. Cuando todavía no habían desaparecido los niveles de toxina diarreica que mantenía cerrados los polígonos de la zona, la amnésica hizo su aparición en aguas de Poio. Pero ahora, tras dos meses sin actividad, el sector mejillonero ha visto cómo el bivalvo se vendía a unos precios muy beneficiosos, porque el producto se encuentra en su mejor momento.
08 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.«O mexillón vendeuse ós mellores prezos do ano», aseguraba un trabajador del sector en Combarro. A pesar de que no existe ningún estudio económico que cuantifique las pérdidas que los cierres de polígonos ocasionan a los bateeiros, los mejilloneros de la zona están seguros de que finalmente se recuperaron. Fuentes del sector reconocen que no esperaban que el bivalvo que quedó estancado en la ría tuviese tan buena salida como finalmente logró, y achacan esta circunstancia a que el tamaño conseguido por el mejillón fue el idóneo. Las citadas fuentes reconocen que a los productores les preocupaba que los niveles elevados de toxina se prolongasen durante el otoño y el invierno, ya que los meses desde julio hasta diciembre son épocas en las que se venden grandes cantidades de bivalvo. Buen año En cualquier caso, las citadas fuentes señalaron que la primera mitad del presente año había sido «demasiado buena», teniendo en cuenta que los polígonos habían permanecido cerrados durante un período de tiempo muy corto en comparación con otros años. El 15 de septiembre se cerraban casi todas las bateas de la ría de Pontevedra al detectarse en el agua de la zona niveles elevados de dinophysis acuta, comúnmente llamada toxina diarreica (DSP). Una semana después hacía aparición en Combarro la toxina amnésica (ASP) que, aunque de efectos más dañinos que la diarreica, no permaneció más que siete días en la costa. Hace tres semanas, finalmente, se abrieron dos de los tres polígonos.