La parroquia cuntiense de Cequeril rindió homenaje el pasado día 2 a su vecino centenario Manuel Picallo Cerviño, más conocido como el tío Manuel, con motivo de su centésimo cumpleaños. Aunque natural de San Torcuato, en la parroquia estradense de San Andrés de Souto, este hombre reside desde hace varias décadas en la aldea de Vilar de Mato -de donde era su mujer- con una de sus hijas. El homenaje consistió en una misa oficiada por el párroco don Daniel y en una emotiva comida que se celebró en el restaurante Buján Carbia de A Anllada, a la que asistieron unas treinta personas entre familiares directos y amigos. Buenos Aires y Cuba Allegados de Manuel Picallo comentaron que en su juventud vivió en Buenos Aires y Cuba, donde trabajó varios años regentando una cafetería que actualmente lleva su hijo Pepe y sus nietos. Su buen estado de salud le permite levantarse cada día a las 9.30 horas, desplazándose con frecuencia a Cuntis y A Estrada, donde es una persona muy conocida. Durante la misa, don Daniel -un sacerdote dinámico y que conecta muy bien con el pueblo, en palabras de Manolita Picallo, sobrina de Manuel-, invitó a los feligreses a cantarle el cumpleaños feliz y le hizo entrega de un cuadro de la Virgen en nombre de la parroquia de Cequeril. El acto religioso dio paso a la comida y a la posterior sobremesa. Entre las anécdotas, la familia recordó que Manuel Picallo apagó de un solo soplido las cien velas de la tarta, brindó con champán y agradeció, con humor, las muestras de cariño, animando a aquellos que firmaban por vivir veinte años menos que él a no hacerlo. «Eu todavía non firmo, xa que podo con outros cen máis», espetó a los asistentes.