El investigador Luis Alonso Girgado hablará este jueves en el Café Moderno sobre la presencia del autor granadino en la ciudad Tal mes como éste, hace 69 años, Lorca estuvo en Pontevedra. Había venido ex profeso para ofrecer una conferencia en el antiguo Cine Coliseum, invitado por el recién constituido Comité de Cooperación Intelectual de la ciudad. Hospedado en el Hotel Méndez Núñez, en su corta visita -tres días- el autor granadino, sobradamente conocido en aquella época en los ambientes intelectuales de la ciudad, tuvo tiempo para alternar con la generación de jóvenes poetas formada alrededor de la revista Cristal, con quienes compartió una divertida velada en el edificio del Café Moderno y a los que dedicó un soneto escrito sobre las mesas de mármol del local. De la estancia de Lorca hablará este jueves precisamente en el Moderno el investigador Luis Alonso Girgado.
10 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Acerca de las visitas del poeta granadino a Pontevedra -antes de la conferencia hizo otra con el grupo de teatro La Barraca- existe suficiente documentación en el facsímil sobre la revista literaria Cristal, editado en 1998 por el Centro Ramón Piñeiro para Investigaciones en Humanidades, un proyecto que dirigió el propio Luis Alonso Girgado. La citada publicación la habían puesto en marcha en 1932 un grupo de poetas e ilustradores pontevedreses, entre los que figuraban Xoán Vidal Martínez, Xosé María Álvarez Blázquez o el tío de éste último, Gerardo Álvarez Limeses. La revista salió el 25 de julio de ese año y, precisamente, en noviembre, ya anunciaba la presencia de Lorca. En su editorial, comentaba que «pronto será huésped de Pontevedra García Lorca, el gitano de los romances...». «Para nosotros Lorca es un gitano legítimo. Un gitano que sabe serlo. Un gitano de navaja, luna y Guardia Civil. Un gitano que hace romances». En el facsímil se explica esta presentación aludiendo al estereotipo de «gitano» del que García Lorca se había hecho acreedor en casi toda España a raíz de la publicación y el éxito de su Romancero gitano. La llegada La llegada de Lorca a la estación de ferrocarril fue el 19 de noviembre de 1932. Allí le esperaban los miembros del Comité de Cooperación Intelectual: Luciano del Río, Evaristo Mosquera, Javier Andrade Cimadevila, Bernardo Salom de la Hoz, Tabucho Pintos Fonseca y Luis Poza Pastrana, así como algunos representantes de la revista, entre ellos Xoán Vidal, fundador de Cristal, o Alejandro de la Sota. Durante la visita a la ciudad, los poetas le propusieron ver la redacción «improvisada» de la revista en un desván del hotel Méndez Núñez, aunque, según refirió Luciano del Río, se sentían algo incómodos porque Lorca viese aquel lugar. «Pero éste les tranquilizó diciendo que la revista Gallo, que él fundara en Granada en 1928, no había tenido mejor cobijo». Más anécdotas. En el cruce -de entonces- entre García Camba, Andrés Mellado y Peregrina, Lorca se encontró con un viejo compañero de la Residencia de Estudiantes de Madrid, Celestino Poza. Al parecer, según refiere el facsímil en palabras de Luciano del Río, ambos hablaron de compañeros como Dalí -del que Lorca dijo que «está en Cadaqués haciendo ejercicios espirituales con su subconsciente»-, Severo Ochoa o Gabriel Celaya. También visitó el mirador de Samieira «en un día lluvioso, entre verdores y pinares», añade Xoán Vidal. Un paisaje que le impresionó y sobre el que escribió una cuartilla que luego leyó en Radio Pontevedra -«era la primera vez que hablaba en radio»-. Y, al parecer, según recuerda la hija de Vidal, María Dolores Aurora, el poeta también habló a su padre de una tragedia que pensaba escribir, El yerno, «y que creo que no llegó a hacerlo».