César Mosquera calificó la operación urbanística de Campolongo como «a máis importante da historia de Pontevedra», tanto por el ámbito de la actuación, como por los beneficios que reportará a la ciudad. Según el acuerdo alcanzado, los 64.000 metros cuadrados del cuartel se repartirán de la siguiente forma: 5.000 metros cuadrados para la nueva Delegación de Hacienda; 12.000 metros cuadrados para la sede de la Xunta; 9.000 metros cuadrados de zona verde (equivalente a la superficie de la Alameda); 11 metros cuadrados para uso residencial, que subastará Defensa; 16.000 para reubicar las instalaciones deportivas del Ejército, y el resto para viales. El Concello ya remitió a Política Territorial el avance de la modificación del PGOU para reordenar los terrenos del cuartel y convertirlos en «una ciudad administrativa y residencial». Si el informe de la Consellería llega a tiempo, el pleno municipal ya aprobaría inicialmente dicha modificación el próximo sábado. La intención es que en diciembre están concluidos todos los trámites y los terrenos puestos a disposición de las distintas administraciones. Defensa, Concello y Xunta firmarán en octubre, en plena campaña electoral, un protoloco previo a la firma del convenio definitivo, que habrá de esperar a la aprobación definitiva de la modificación del PGOU.