Si en el mes de julio la ocupación fue del 70 por ciento en los hoteles de la provincia, en agosto se superó el 90 por ciento, según el presidente de la asociación de hoteleros de Pontevedra, José Manuel Barbosa, quien afirmó a Efe en este sentido que «fue un magnífico mes, ha respondido a las expectativas creadas, y hemos tenido más gente que nunca en Galicia». Los empresarios han visto cumplidas sus expectativas, con gran afluencia de turistas portugueses y otros habituales de las Rías Baixas, sobre todo madrileños, según declaró Jaime Martínez, de la asociación de hosteleros de la playa de Silgar. Los visitantes que acuden a Sanxenxo, explicó Martínez, suelen ser «familias que repiten año tras año, que les gusta esta zona para pasar sus vacaciones y además siempre vienen en agosto», y son clientes que «únicamente buscan sol y playa, no otros recursos que pueden encontrar en Galicia, de tipo cultural y gastronómico». Sin embargo, matizó, se ha advertido este año un crecimiento del turismo «activo e itinerante; personas que contratan para menos tiempo, y se interesan por la oferta cultural de nuestros municipios». Las previsiones para la primera quincena de septiembre son buenas, y si continúa el buen tiempo, incluso puede haber más ocupación del 60% previsto. Poio Por otra parte, el concejal de Turismo de Poio, Xosé Martínez Blanco, coincidió también al afirmar que la ocupación hotelera alcanzó una media del 93% en agosto en este concello. Este porcentaje, según Martínez, se hizo evidente con el elevado flujo turístico que se registró en los dos puntos claves de Poio: el Monasterio de San Xoán y el conjunto histórico de Combarro. Además, en las oficinas de turismo del Casal de Ferreirós y de Combarro registraron cerca de once mil consultas, que fueron en su mayoría realizadas por madrileños (1.252). Les siguen los catalanes, valencianos y vascos y, en el caso de los visitantes extranjeros, la mayoría procedieron de Francia, Portugal e Italia, aunque también se pasearon por Poio turistas de Chile, Estados Unidos, Nueva Zelanda, Irlanda o Bretaña, con motivo de la Festa do Mar.