Los vecinos instan a la Xunta a evitar el cierre del colegio de la ONCE

C. B. PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

XOÁN CARLOS GIL

La Federación de Asociaciones de Vecinos Castelao instó ayer a la Consellería de Educación y a la Delegación Provincial a llevar a cabo las gestiones necesarias para que el colegio Santiago Apóstol de la ONCE siga con su actividad como centro específico. La entidad que preside Ramón Pazos entiende que con el cierre del centro la organización tiene más en cuenta criterios de rentabilidad económica que la función social para la que fue creada y por la que goza, apunta en un escrito, «de privilegios y exenciones tributarias». La federación que reúne a más de veinte colectivos vecinales de la ciudad se pregunta si detrás de la decisión de la ONCE no habrá una especulación urbanística a medio o largo plazo, que se materializaría cuando las condiciones económicas resulten más favorables. Apoyo a los empleados La entidad aprovecha para hacer público su apoyo a todos los trabajadores del Santiago Apóstol, al tiempo que subraya que, si se produce el cierre del centro específico, sus alumnos varán seriamente reducidas sus posibilidades de desarrollo y, sin duda, aumentarán sus dificultades tanto de acceso al currículo como de integración social. Pazos Francos sostiene que la adecuada educación de las personas con deficiencias visuales graves requiere la existencia de una infraestructura que hoy en día no existe en los centros ordinarios. En este sentido, señala que es necesario hacer una serie de adaptaciones de tipo metodológico en las diferentes áreas básicas del currículo. La integración de estos alumnos necesita de una respuesta educativa que lleva implícita recursos muy específicos tanto personales como materiales. Castelao concluye afirmando que los centros ordinarios no son los idóneos para la integración educativa del niño ciego. Por este motivo, la federación busca la implicación de la Consellería de Educación.