Vecinas de Os Praceres obedecen a la policía y rematan una protesta contra la ubicación del parque infantil Diez minutos de sentada. Eso fue lo que duró la protesta simbólica ideada ayer por un grupo de mujeres de Os Praceres para rebelarse contra la ubicación del nuevo parque infantil de la plaza. Según explicó una de las implicadas, el mensaje de un efectivo antidisturbios les hizo deponer su actitud. «Nos invitaron a irnos argumentando que estábamos en una propiedad privada -afirmó Gloria Durán-. Y que las fotos que nos estaba haciendo la prensa las iban a usar ellos para denunciarnos y multarnos al día siguiente». Las protagonistas de la acción accedieron al recinto tras saltar el muro de la iglesia.
09 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.El pequeño grupo de mujeres que se atrevió a saltar el muro de la iglesia y a acceder a los nuevos juegos de la plaza de Os Praceres pretendía denunciar la «pésima» ubicación elegida por Política Territorial para el parque infantil. «El objetivo de la sentada era rechazar un parque que no queremos -comentó Gloria Durán-. Pegado a una carretera con mucho tráfico y al lado de un tren que acabará pasando más de dos veces al día y no sólo por la noche». Un parque para adornar la plaza, según los opositores al tren, con el que la Xunta pretende justificar «una atrocidad». La protesta simbólica fue abortada por las propias vecinas a raíz, eso sí, de las advertencias de un efectivo antidisturbios. Según Durán Ferrería, no se abandonó la acción por miedo a las multas, sino más bien a que se produjeran nuevos incidentes y siguiendo la opinión de la mayoría. Al parecer, algún vecino alertó minutos antes a la policía de la acción que se iba a realizar. Las vecinas rechazaron que estuvieran invadiendo un recinto privado y defendieron su incursión «en un lugar público que no estaba delimitado por ninguna valla». Algunas voces comentaban, concluida la protesta, que «si todos vamos cediendo no sé si quedará mucho por hacer». En alusión a las supuestas facilidades dadas por la Iglesia para la apertura de otra entrada, al quedar cerrada la principal.