Las cafeterías y la lucha contra el tabaco

La Voz

PONTEVEDRA

CAPOTILLO

MARTIÑO SUÁREZ CRÓNICA En Pontevedra existen locales en los que no está prohibido fumar

18 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

s viernes por la tarde, y el ambiente del bar recuerda a aquellos partidos de fútbol que se jugaban en la costa de Lugo, en los que sólo se podía seguir el juego del conjunto en una zona del campo porque la niebla era tan espesa que a duras penas se veía el centro del cuadrilátero de césped. Este es un establecimiento hecho a la medida del hincha, en el centro de Pontevedra, con televisión de pago y abundancia humo de tabaco. Y los hinchas fuman puros. «Nadie obliga a nadie a venir aquí», espeta uno de los clientes, mientras da una calada a un voluminoso farias, rechazando la idea de que algún día pudiese haber zona de no fumadores en su establecimiento favorito. «Además», apoya otro, «no sé de qué se quejan, ya saben lo que se van a encontrar». El camarero del local es más comedido: «Home, se houbese que dividir o local dividíase sen problema». Todo lo contrario ocurre en otros bares de Pontevedra. Entrar en el café Moderno es una experiencia: el ambiente no huele a tabaco. Aquí, en las mismas mesas en las que Castelao firmaba, con el Ideales entre los labios, sus caricaturas para los diarios de Madrid, no se deja fumar. Pocos lo intentan. En una oficina cercana de Caixa Galicia, propietaria del Moderno, se informa de que todos sus centros de trabajo están poblados de carteles que prohiben el cigarrillo, aunque no desvelan si existe un código interno más o menos rígido para los empleados. En la zona intermedia se sitúan lugares como la cafetería Los Castellanos, también en el centro de Pontevedra. «En la mitad del local no se fuma porque no deja Sanidad», reconoce una camarera. «Es por los dulces», puntualiza; la cafetería también despacha pasteles. Nunca han tenido problemas, asegura: «A veces, hay alguien que no ve los carteles de las mesas de la zona de no fumadores, pero se le avisa y no hay problema. Hay sitio para todos». En todo caso, son los locales del primer tipo los que más abundan en Pontevedra. Prohibir el tabaco en todos los lugares públicos, como ya se ha hecho en otros países parece muy complicado aquí, pero, ¿y si se diera el caso? «Bah», contesta el cliente del bar futbolero, mientras chupa con fruición su cigarro nacional.