La nueva cara de Santo Tomás

CRISTINA BARRAL Corresponsal CALDAS DE REIS.

PONTEVEDRA

RAMÓN LEIRO

La rehabilitación exterior de la iglesia parroquial de Caldas, que rondará los 15 millones, se inaugura el 3 de junio «Antes parecía un cajón y ahora parece una catedral». La frase, que un vecino trasladó hace unos días al cura párroco de Caldas, hace referencia a la iglesia de Santo Tomás. Tras la retirada de los andamios de una de las fachadas, la rehabilitación exterior del templo empieza ya a vislumbrarse. Aunque las obras concluirán a finales de esta semana, la inauguración oficial tendrá lugar el próximo 3 de junio con la visita del arzobispo de Santiago. El presupuesto de los trabajos se aproximará a los 15 millones de pesetas. La financiación corre a cargo de vecinos y subvenciones oficiales -Concello, Diputación, Xacobeo y Arzobispado-.

23 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Cuando Alfonso Lafuente, natural de Portas, llegó a Caldas hace casi cinco años le llamó la atención el estado de las fachadas de la iglesia de Santo Tomás. Hoy reconoce que aunque pensó que la rehabilitación exterior del templo era ya necesaria, entonces había otras prioridades. «La limpieza no se pudo hacer antes -explica el párroco- porque hubo que gastar el dinero en los armarios del interior y en la instalación de una nueva megafonía». A lo que hay que sumar la más reciente renovación del tendido eléctrico interior y la iluminación exterior, acometida este mismo año. Casi 2 millones de pesetas, que sufragó la parroquia con ayudas de Caixanova y el Arzobispado. La inauguración oficial de las obras, que concluirán esta semana salvo imprevistos, tendrá lugar el domingo 3 de junio a las 12.30 horas. Ese día está prevista la confirmación de veintiséis jóvenes y la presencia del arzobispo, Julián Barrio. También se invitará a la corporación municipal y a algunas autoridades provinciales. Aunque los andamios todavía cubren alguna de las fachadas del templo, el resultado de la limpieza ya empieza a vislumbrarse. Si Alfonso Lafuente no puede ocultar su satisfacción con las obras, considera que éstas también agradan a los vecinos. «Creo que por costumbre la gente no reparaba en el deplorable estado de las paredes, que daban la sensación de una casa abandonada, pero ahora sí ven el cambio». Claridad y esbeltez En este sentido, apunta que los comentarios son variopintos. Desde quien dice que aporta claridad a la plaza de las Palmeras, hasta quien subraya que la iglesia parece más esbelta, haciendo hincapié en sus ventanales y su cornisa. Lo que está claro, por lo menos para el párroco, es que el tempo de Santo Tomás es el edificio «más emblemático de Caldas y un punto de referencia para los de aquí y los de fuera». La limpieza de las fachadas, primera que se realiza desde la construcción del templo -iniciada en 1890 y rematada en 1894-, rondará los 15 millones de pesetas. A los trabajos previstos en principio, se añadió después el arreglo de los dos tejados de la sacristía y la aplicación de un fungicida para evitar el nacimiento de verdín. Además de las ayudas oficiales -Concello, Diputación, Xacobeo y Arzobispado-, es fundamental la aportación de los caldenses, que el cura califica de «colaboración generosa y cariñosa del pueblo».