Los impulsores de una sociedad laboral en GEA acusan a la CIG de apostar sólo por la quiebra
PONTEVEDRA
Los tres sindicatos promotores de la constitución de una Sociedad Anónima Laboral (SAL) para salvar la actividad del Grupo de Empresas Álvarez, UGT, CC OO y USO, reiteraron ayer sus críticas a las movilizaciones promovidas por la CIG y acusaron a esta central de apostar únicamente por la quiebra controlada y tutelada por la Xunta, «o que implicaría o peche e o desmantelamento das fábricas». Representantes de esas tres organizaciones y miembros del comité intercentros, así como de la comisión gestora constituida para poner en marcha la SAL, explicaron en Pontevedra los pormenores de la iniciativa, que en este concello, de salir adelante, afectaría a la plantilla de Pontesa, ubicada en la parroquia de Ponte Sampaio. Según estos sindicatos, dicha opción societaria es la única salida viable para evitar la desaparición de los aproximadamente 750 puestos directos que suman los distintos centros operativos de GEA. Para ponerla en marcha, pretenden que los trabajadores que decidan sumarse a la iniciativa aporten al capital social de la nueva entidad la indemnización que les correspondan del Fondo de Garantía Salarial, y posteriormente optar a las ayudas legales establecidas para la creación de estas sociedades. En cuanto a la CIG, mayoritaria precisamente en Pontesa, reclama del Gobierno gallego su colaboración para la elaboración de un nuevo plan de viabilidad, la quiebra controlado del grupo y la búsqueda de «un empresario serio» que asuma la dirección. CC OO, UGT y USO, que acusaron a la central de «usar a razón da forza», entienden que esta opción provocaría el desmantelamiento de las fábricas.