Alta cosmética canina

MARÍA CONDE PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

XOÁN CARLOS GIL

El peluquero de perros y gatos Carlos Zapico publicará el primer manual nacional de cuidado estético En Pontevedra todavía no estamos acostumbrados a ver un perro con mechas verdes o lilas en el pelo. Pero ¿quién sabe? Quizás en un futuro próximo la idea no resulte tan extraña, si nos atenemos a ejemplos como Ibiza, donde el caso es bastante habitual. El peluquero canino Carlos Zapico lleva año y medio trabajando en Pontevedra para varias clínicas veterinarias y en breve abrirá su propio centro de estética para perros y gatos. Tratamientos de cosmética, corte, desrizado o alisado del pelo son algunos de los trabajos que realiza para los 200 clientes que tiene en la ciudad del Lérez. Además, en fechas próximas publicará el primer manual que se elabora sobre estos cuidados para mascotas.

10 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

En este libro, Zapico recopila la experiencia acumulada desde que se hizo peluquero profesional hace doce años. No obstante, su afición comenzó mucho antes, debido a la tradición familiar. «Mi abuelo ya trataba perros en Gijón en los años 30 -señala- y mi padre, aunque era ingeniero, también tenía esa afición. Yo he crecido con ello desde niño. Y, desde luego, creo que para esto se nace». Además, en la obra también reproduce sus propias tendencias en el corte y tratamiento canino y felino, así como los sistemas de relajación necesarios para trabajar con mascotas. «Hay gente que reconoce mis trabajos por la calle -explica- y, sobre todo, dicen que tengo un estilo personal con los cockers. Siempre buscas tu propio estilismo». También es popular su corte de los foxterrier. Modas caninas Incluso se siguen las modas. Zapico acaba de llegar de Milán, de la Feria Internacional de Animales de Compañía celebrada en esta ciudad italiana, «porque la formación debe ser constante». Como apunte, hay que reseñar que lo que se lleva este año son las uñas pintadas, las mechas oscuras -azulón- para los machos y rosas y rojas para las hembras. Las tendencias no se refieren sólo al pelo, sino también a los complementos. Los collares evolucionan hacia la piel de avestruz o de serpiente y cada vez más está en auge la ropa de abrigo (plumíferos o botas). Un «lujo» que se refleja también en el trabajo de Carlos Zapico. Este peluquero emplea lo que podríamos llamar productos de «alta cosmética» para cuidar el pelo de los animales, desde mascarillas de proteínas de seda o colágeno, a champús vegetales y colonias que son la versión canina de un Chanel número 5. Por supuesto, el tratamiento es caro, «porque son productos italianos, franceses y americanos de gran calidad». Entre las rarezas que le han solicitado algunos clientes, figuran desde extensiones a tintes verdes o lilas, «algo que está muy extendido en Ibiza». «Mientras no se coarte la dignidad del animal, no hay que tener una mentalidad cerrada -añade-. Ellos se sienten a gusto cuando están cuidados». Por otro lado, destaca la aceptación de este servicio en Pontevedra. «Aquí se nota mucha diferencia con Vigo, por ejemplo, tanto en el potencial como en la calidad de los perros. De 200 clientes que tengo, 175 tienen perros de raza pura». Algo importante en este trabajo es la psicología con las mascotas. «Si estás nervioso, lo transmites al animal -explica-. No se deben atender más de seis perros al día». En su largo currículum, tan sólo figura una mordedura de gravedad, que ocurrió cuando trataba un perro abandonado en la Sociedad Protectora de Animales en Huelva.