La caída del contrabando de tabaco duplicó desde 1997 las ventas de los estanqueros

MARÍA CONDE PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

El pasado año se distribuyeron en la provincia de Pontevedra más de 50 millones de cajetillas de rubio En los últimos cuatro años, la provincia de Pontevedra ha pasado de estar a la cabeza de España en contrabando de tabaco a ocupar un discreto lugar en la lista negra de Hacienda. Los más beneficiados por esta caída de la actividad fraudulenta han sido los estanqueros que, según datos de Tabacalera, prácticamente han duplicado sus ventas de tabaco rubio desde 1997. Así, de 27 millones de cajetillas vendidas en ese año, se pasó en el 2000 a 50,7, lo que equivale a una recaudación de 19.500 millones de pesetas. El presidente de la red provincial de expendedores, Santiago Baleirón, achaca esta caída del contrabando a la «firmeza» del SVA y las fuerzas de seguridad. Los «importadores del rubio de batea» ya no pueden, dice, actuar tan alegremente.

24 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

El aumento de las ventas de los estanqueros en la provincia sufrió un salto espectacular de 1997 a 1998, en que se incrementó en un 30,6%, pasando de 27,4 millones de cajetillas de rubio vendidas a 36,2, según datos de Tabacalera. Entre ese último año y 1999 subieron también un 16,2%, alcanzándose los 42,1 millones de cajetillas distribuidos. Y ya en el año 2000 las ventas se elevaron a los 50,7 millones de cajetillas de rubio, con una recaudación que se estima en alrededor de 19.500 millones de pesetas. «En 1998 -señala Santiago Baleirón Quiroga- fue cuando empezamos a notar que la actividad delictiva se estaba empezando ya a controlar de forma seria por las fuerzas de seguridad». Hasta entonces, los estanqueros denunciaban que el fraude por el contrabando de tabaco se elevaba a los 10.000 millones de pesetas anuales en la provincia. Menos fraude La cifra ha disminuido desde entonces considerablemente. Tanto que en el pasado año, en que se incautaron 417.000 cajetillas de rubio, el fraude se quedaría en 160 millones de pesetas, según los cálculos del presidente provincial de la red de expendedores. Pontevedra estuvo durante muchos años a la cabeza de España en esta actividad ilícita. Sin embargo, Baleirón asegura que ahora ocupa uno de los últimos lugares de las negras estadísticas del Ministerio de Hacienda, en favor de las provincias costeras andaluzas, donde siguen campando a sus anchas los «importadores del rubio de batea». «En Galicia sigue entrando tabaco por Portugal, pero esto no es nada en comparación con lo que había antes», añade el presidente provincial. Los beneficios de los estanqueros pontevedreses se extienden por supuesto al resto de Galicia en lo que se refiere al tabaco rubio. Así, en la comunidad autónoma se incrementaron las ventas de 130,5 millones de cajetillas en el 99 a 149,2 en el pasado año. Quien no ha salido tan bien parado es el tabaco negro que, por el contrario, se consume cada vez menos. En el último año, las ventas han bajado un 8% en la provincia pontevedresa, con 24,2 millones de cajetillas distribuidas.