PLAZA DA FERRERÍA
24 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.La delegada provincial de Cultura, Pilar Rojo, presidio la entrega de premios del concurso de cuentos de la Asociación Belmar VISITAS Y VISITAS. El renovado pazo de Mugartegui se convirtió ayer en la estrella de Pontevedra. Según los datos del Concello, aportados por el concejal delegado del Centro Histórico, César Mosquera, cerca de tres mil personas se acercaron a la plaza da Pedreira para conocer por el dentro el edificio, que hoy volverá a abrir sus puertas a los visitantes. La contabilidad fue fácil de llevar, pues a cada visitante se le daba un resguardo y a media tarde ya se habían entregado más de 2.500 tickets. DESBORDADOS. La afluencia de visitantes fue tal que desbordó todas las previsiones. Incluso las dos azafatas que explicaban, en grupos de veinte visitantes, la historia del inmueble y su proceso de recontrucción, no daban a basto con tanto público. Los responsables municipales reaccionaron con rapidez y ayer mismo el propio Mosquera informaba de que el próximo fin de semana también será de puertas abiertas, por si alguien se echa atrás hoy por las colas que, previsblemente, se formarán a la entrada de Mugartegui. El horario de visitas es de 11 a 14 y e 17 a 21 horas, y de seguir el éxito, ya se está pensando en mantener el Pazo abierto durante toda la Semana Santa. CALABAZAS. Algunos de los visitantes que se acercaron hasta Mugartegui lo hicieron pertechados de calabazas. No es que a todos les diera por hacerse peregrinos, sino que venían de la plaza de Curros Enríquez, donde ayer se celbró la festa das cabazas, una tradición muy antigua en Pontevedra y que ha sido recuperada en los últimos años. Ayer se montaron siete puestos en los que se vendían calabazas secas por precios que iban de las 500 a las mil pesetas, depedenciendo del tamaño. Uno de los que llegó con calabazas a casa fue el diputado del BNG Guillerme Vázquez, quien confesó que compra calabazas todos los años. También se dejaron ver por la fiesta buena parte de los concejales del grupo de gobierno. Desde César Mosquera (que afirma que hace un puré de calabazas que es para chuparse los dedos) hasta Luis Bará, pasando por Anxos Riveiro, Carmen da Silva o Salomé Álvarez. OBRADOIRO. Pero si los políticos hicieron acto de presencia, quienes tomaron parte activa de la fiesta fueron los más pequeñlos, que disfrutaron de lo lindo en el puesto-obradoido de decoración de calabazas.