El propietario del edificio de la calle San Román número 21, donde el pasado día 14 se desprendió la cornisa y un balcón, presentó ayer un informe técnico encargado al arquitecto Fernando Martínez Sarandeses, en el que se achacan los daños al impacto de las obras de la plaza de A Verdura.
23 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Celestino Viétez confirmó que recurrirá por vía administrativa y judicial para exigir responsabilidades al Concello y a la empresa constructora. Según dicho informe, «no aparece indicio de defecto en la construcción que pueda significar la caída repentina de la cornisa»; el muro donde se apoyaba la cornisa «aparece sin deformaciones»; las vigas maestras que apoyan en la fachada «están en buen estado y secas»; «no hay goteras interiores a través del tejado» y «tampoco hay evidencia de desplazamiento de tejas». Sarandeses entiende que «la única posibilidad racional está en las fuertes vibraciones y algún impacto en la pared del edificio provocado por la excavadora que trabajaba en una zanja en la calle San Sebastián». El inmueble tiene una estructura solidaria con fachada a las dos calles y «la transmisión de golpes y vibraciones está asegurada por tener todo el edificio las vigas maestras perpendiculartes a las fachadas», señala el informe.