La concejala Salomé Álvarez calificó ayer de «chantaje» la nueva exigencia de la Xunta, que pretende ahora que el Concello pague la mitad del nuevo edificio del Conservatorio a construir en A Parda, entre 175 y 200 millones de pesetas. La edil subrayó que las enseñanzas musicales son competencia exclusiva de la Consellería de Educación y el Ayuntamiento no dispone de fondos para contribuir a la construcción del nuevo conservatorio y, en todo caso, no está dispuesto a retraer ese dinero «de outros servicios o actuaciones moi necesarias que sí son competencia municipal e a ciudadanía demanda». El gobierno local entiende que ya cumplió escrupolamente y en tiempo record con lo acordado inicialmente con la Consellería. Le traspasó la propiedad del actual edificio del Conservatorio, un inmueble situado en el casco urbano de Pontevedra para que pueda rentabilizarlo, y le cedió un solar de 4.000 metros en a A Parda para el nuevo centro de enseñanzas musicales. Salomé Álvarez consideró un «chantaje» la nueva variante de exigir al Ayuntamiento que pague además la mitad del nuevo edificio, por cuanto la Consellería mantiene que «si non aportamos eses cartos, farán antes outros conservatorios onde os concellos sí os aportarían». La edil consideró un «agravio comparativo» que un Concello pueda quedarse sin conservatorio «por non tener cartos para pagalo». Añadió que «non é certo que a Xunta non teña cartos para facelo, cando se van a gastar 20.000 millóns na cidade da cultura». En este sentido, apostilló «que hai que empezar pola cultura de base e non por obras faraónicas que non van a satisfacer as necesidades culturais e educativas da inmensa maioría da poboación galega». El solar del actual edificio del Conservatorio está afectado por el Ministerio de Hacienda, lo que difuculta su rentabilización.