Los reiterados apedreamientos de autobuses hacen temer a los padres que el servicio vuelva a ser suspendido «Acabaremos dando un casco a nuestros hijos cuando vayan a clase, para que se protejan de las pedradas a los autobuses». Así de expresivo se expresaba ayer el padre de un alumno de un colegio de O Morrazo, harto de ver cómo cada día grupos de desconocidos -¿piquetes? ¿trabajadores de La Unión? ¿sindicalistas descontrolados? ¿personas relacionadas con Monbus?- apedrean autobuses que cubren las rutas escolares, sean de la empresa que sean. La huelga de Transportes La Unión (ya son 39 días) sigue radicalizándose, pese a las llamadas a la calma y pese a la vigilancia policial.
08 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Dos fueron los autobuses apedreados en la mañana de ayer. Uno, de la empresa Autos González, tenía que recoger a niños en San Tomé (Marín) para llevarlos al colegio de Seixo. El resultado: cuatro lunas rotas. El segundo protagonista del parte de guerra de ayer fue el autobús que traslada a universitarios de Marín hasta el campus de Vigo. Las pedradas las recibió en Mogor. Además, fuentes de Monbus denunciaron otros ataques a tres vehículos de Autos Arcade, empresa del mismo grupo que Transportes La Unión, que cubrían servicios regulares. Pero los ataques de ayer no fueron los únicos desde que se restableció el servicio de transporte escolar: el miércoles al menos otros cinco autobuses recibieron pedradas; el martes fueron cuatro; y el lunes, otros cinco. Afortunadamente, en ningún caso los apedreamientos se registraron cuando los coches transportaban niños, aunque desde a Federación de asociaciones de Padres de Alumnos (FAPAS) y desde la delegación de Educación se vive con la permanente angustia de que algún día se registren daños personales. Isabel Martínez Epifanio, presidenta de FAPAS reiteró ayer su preocupación por la seguridad de los alumnos, y añadió también su temor «ante el más que probable abandono de las empresas que prestan el servicio. A los transportistas no les podemos pedir más, porque el problema laboral afecta sólo a Transportes La Unión, y sin embargo son otros autobuses los que están sufriendo daños que el seguro no les cubre».