LUIS PENA LA ENTREVISTA Juan Alberto Campos, responsable del Centro de Información al Trabajador Extranjero de CC OO en Pontevedra Un millar de extranjeros en situación irregular es la cifra que podría manejar el Centro de Información para los Trabajadores Extranjeros de CC OO para Pontevedra, organismo que asesora e informa a los inmigrantes de los pasos para regularizar su situación. Juan Alberto Campos, responsable de esta oficina, no se atreve a hablar de números y paralelamente mantiene que la administración tiene que ser flexible con los irregulares. En este sentido, Abdel Fatta Seye, senegalés en situación legal y portavoz de un colectivo pontevedrés de extranjeros sin papeles, asegura que con la nueva ley, la gente tiene miedo a salir de casa.
31 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.La cifra de extranjeros en situación irregular en Pontevedra, según explicó Juan Alberto Campos, es imposible de cuantificar porque «existen flujos migratorios entre las ciudades gallegas y comunidades». -¿Cúal es la situación de estas personas? -En Pontevedra, salvo contadas excepciones, no existe presión policial. Cuanto mayor es la ciudad, más presión se ejerce sobre los irregulares. -¿A qué se dedican? -Mayoritariamente a trabajar en clubes de alterne y a la venta ambulante. Sólo hay que recorrer la carretera de Vilagarcía para ver cuantos locales hay. En cada uno suelen trabajar diez o doce mujeres. Salvo contadas excepciones todas carecen de documentos legales. Magreb y África Negra -¿Cúales son las nacionalidades que más abundan? -Los magrebies se dedican a la venta ambulante, mientras que de la pesca en Marín se ocupan los procedentes del África Negra. En los clubes de alterne trabajan mujeres de Latinoamérica y, en principio, del este de Europa no hay un colectivo abundante. -En el proceso extraordinario de regularización fueron denegadas 126 solicitudes... ¿Existe algún recurso? -La única posibilidad es que el Gobierno sea flexible para evaluar la documentación aportada por estas personas. Muchos afectados no poseían ninguna factura oficial porque carecen del número de extranjero. El problema es que se solicita a la Policía, con lo que al hacerlo delata su presencia. -¿Cómo afecta la ley a los inmigrantes sin papeles? -Lo más grave es que por el hecho de estar irregularmente pueden ser expulsados. Con la anterior ley, esta situación únicamente comportaba una sanción económica. -¿Cómo explica el hecho de que para conseguir un trabajo, tienen que tramitar el permiso en su país? -Lo cierto es que ninguna empresa se va a gastar dinero en traer trabajadores sabiendo que en España los va a conseguir de otra manera. Lo más práctico sería que si tienen ya una oferta de empleo, se les regularice aquí. A lo mejor se pretende que cuando estén en su tierra y hagan la solicitud, le sea denegada. El Gobierno les está engañando con promesas que no puede cumplir. -¿Los extranjeros tienen la obligación de empadronarse con la nueva ley? -No tienen porqué... Al empadronarse, el inmigrante accede a una serie de derechos, pero es algo arriesgado con la nueva ley, ya que estaría delatando su presencia. -¿Qué es lo que le viene a la cabeza cuando ve las imágenes de Barcelona? -Pienso que es una pena que tengamos una administración como la que tenemos. Es algo lamentable, porque estamos olvidando nuestra propia historia y un pueblo que olvida su historia está condenado a repetirla. No veo una solución a esto.