Y después de las riadas, ¿qué?

CRISTINA BARRAL Corresponsal CALDAS DE REIS.

PONTEVEDRA

XOÁN CARLOS GIL

Los comerciantes de Caldas reclaman una solución definitiva y se quejan de la demora en los peritajes Dieciséis días después de la última riada que afectó al núcleo urbano de Caldas algunos comerciantes de las calles Laureano Salgado y Real, las dos más afectadas, se quejan de la demora en los peritajes por parte del Consorcio de Compensación de Seguros. Este trámite es imprescindible para cobrar las indemnizaciones por los daños materiales causados en los establecimientos. En más de un caso apuntan que todavía no se abonaron los cantidades por los desperfectos ocasionados por la inundación de noviembre.

20 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Los comerciantes de Caldas dicen estar hartos de oír que no existe solución definitiva para las riadas del Umia cuando, por ejemplo, se investiga el genoma humano y se habla de clonación. Cansados de que se politice con este tema -embalse sí, embalse no- y de sentirse solos cuando el agua campa a sus anchas por sus establecimientos. A todo ello, hay que sumar, cuando se recupera la normalidad, el papeleo y los trámites para percibir las indemnizaciones por los daños. En el caso de los locales asegurados, es competencia del Consorcio de Compensación de Seguros. Aunque algunos comerciantes ya cobraron por los desperfectos ocasionados por la avenida del 7 de diciembre, otros no lo hicieron todavía por la de noviembre. Es el caso de una óptica de Laureano Salgado. Su propietario, Miguel Nuño, subraya que desde entonces está en «paro técnico». «Tengo el local asegurado al 100%, pero sin máquinas no puedo trabajar». Valora sus pérdidas en casi 15 millones. Su caso es uno de los más graves. No se plantea trasladarse a otro sitio porque cuando abrió hace dos años compró el bajo. «Sabía que en Caldas había riadas de vez en cuando, pero nunca me imaginé esto. El 5 de enero el agua alcanzó casi 1,5 metros dentro del local y la impotencia es total», comenta. Agradece la colaboración de los voluntarios de Protección Civil, aunque reconoce que nadie del Ayuntamiento se ofreció a echarle una mano, «no sé si será porque soy de fuera». Desbordados Otros afectados sí recibieron del Consorcio las indemnizaciones por los daños de la riada del puente de la Constitución. Para evaluar los desperfectos de la última, la de la víspera de Reyes, en muchos casos todavía no se personó el perito. «Somos muchos, no sólo en Caldas, y las inundaciones fueron seguidas por lo que supongo que tendrán mucho trabajo y no darán abasto», comenta Pura Parga, propietaria de una farmacia de la calle Real. La opinión también es diversa sobre las ayudas que va a solicitar el Concello -exenciones en las cuotas de la Seguridad Social y en el IAE, rebajas en el coeficiente de módulos y en el recibo del agua-. Unos opinan que siempre es «una ayuda» y otros entienden que ese no es camino.