El Bloque exige la retirada del protocolo de Cuiña sobre peajes

A. C. PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

XOÁN CARLOS GIL

Los socialistas convocan una cumbre de alcaldes y diputados en respuesta a la gratuidad limitada en Rande El BNG exigió ayer, a través del parlamentario Guillerme Vázquez, la retirada del polémico protocolo sobre peajes suscrito 24 horas antes por Xunta y Diputación. Por su parte, la coordinadora provincial del PSOE aseguró que el protocolo vulnera el derecho de igualdad de los ciudadanos que, pese a utilizar la autopista a adiario, se ven privados del derecho a paso gratuito y, además, tienen que pagar la tarjeta de los beneficiarios. La oposición coincidió en calificar de «chapuza electoral» la iniciativa de la Xunta.

09 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Los socialistas celebrarán el próximo viernes en Pontevedra una cumbre de alcaldes, concejales y diputados de los municipios afectados para dar respuesta al protocolo firmado por Cuiña y Abeledo, según indicó ayer el secretario provincial del partido, Modesto Pose. «El PP y el señor Cuiña, como en su día hizo Mariano Rajoy, actúan de esta forma por pura propaganda política y, en este caso concreto, lo que es peor, jugando con el dinero de los ciudadanos», indicó. Tanto socialistas como nacionalistas coincidieron en que el conselleiro de Obras Públicas ha escogido la vía «más fácil» y le acusaron de actuar de «bombero» de Fomento, pagando los peajes de los desplazamientos Morrazo-Vigo con 700 millones aportados, a partes iguales, por contribuyentes gallegos y pontevedreses. Los dos grupos de oposición, que reclaman la gratuidad de Rande y la rebaja al 50% del tramo Vigo-Pontevedra, subrayan que la vía más apropiada hubiese sido negociar la gratuidad con Fomento y Audasa, pero el «Gobierno amigo» no se mostró «sensible». Un político hábil Guillerme Vázquez aseguró que el protocolo supone una «nova maniobra de Cuiña que é un político moi hábil» y dijo que «este comportamento, por repetido, é inadmisible políticamente». En opinión de los nacionalistas, el documento pretende «desactivar» el movimiento de protesta contra los peajes y vaticinó que, de llegar a aplicarse, producirá «numerosos agravios comparativos». «Esto non é de recibo salvo que, por irresponsabilidade política, se pretenda provocar un enfrentamento entre cidadáns a ver si, a río revolto, ganancia de pescadores», añadió.