LUIS PENA LA ENTREVISTA Bryan Yuzna, director artístico de «Dagon», la película filmada en Combarro A mediados de la década de los ochenta, Bryan Yuzna buscaba la manera de ir a Hollywood para hacer películas para lo que necesitaba un director y encontró a Stuart Gordon en Chicago, que por aquel entonces era director creativo de teatro y «vi que tenía mucho talento». Por si fuera poco, en su primera conversación ambos cineastas se declaran «fanáticos del terror» y sientan las bases de lo que será «Re-animator», un largometraje que revitaliza en 1985 el género con sus mezcla de humor, sangre y erotismo. «Fue nuestra primera película y la primera que adaptábamos una obra de H.P.Lovecraft», matizó.
12 dic 2000 . Actualizado a las 06:00 h.Tras Re-animator, vendrían Re-sonator y Dolls. A partir de ese momento, Bryan Yuzna comenzó su carrera como director en solitario, siendo sus primera películas Society y La novia de Re-animator. Ahora, ha visitado Pontevedra como director artístico de Dagon. -¿Por qué comenzó a dirigir? -Aunque comencé como guionista siempre tuve la idea de convertirme en realizador. Quería conocer lo que siente una persona dirigiendo a un grupo de actores. -¿Qué le atrajo de la Fantastic Factory para rodar con ellos «Faust»? -Julio Fernández, el productor. Él es el visionario que ha montado todo esto. Es el que sabe como buscar la financiación y los apoyos. Yo trate en el pasado de montar una serie de películas como la que estas y siempre fallaba, pero con Julio se ha hecho realidad mi sueño. -¿Se puede hacer un paralelismo entre la Factory y la Hammer inglesa? -Sí. De todos los modelos existentes, como del Roger Corman o el de la Troma, el de la productora inglesa Hammer tenía una calidad consistente y constante. -¿Qué diferencias hay entre rodar en Estados Unidos y en Combarro? -Aquí los equipos comen mejor. Fuera de ésto creo que el nivel profesional es más o menos el mismo. -¿Por qué Combarro? -Julio Fernández es gallego y nos trajo a Galicia diciendo que la atmosfera de esta película la podríamos encontrar aquí. Recorrimos la costa buscando localizaciones hasta que coincidimos con Uxía Blanco, que nos mostró Combarro y el casco antiguo de Pontevedra. -¿Volverán a rodar en Galicia? -¡Sí! Tenemos otro proyecto cuyo protagonista es un gallego. -¿Cómo ha cambiado la manera de concebir el terror en el cine? -Los ochenta fue una época muy especial para el cine de terror. Se produjo una circunstancia inédita, los estudios durante un corto periódo de tiempo no entendieron el recien creado mercado del vídeo y se lo dejaron a las compañías independientes, que pudieron difundir mucho mejor todas sus obras. A esto habría que sumar el hecho de que los efectos especiales llegaron a un nivel de desarrollo muy elevado. Fue una cinematografía influida por un lado por los zombies de Romero, quienes, a su vez, se basaban en los problemas psicologicos causados por la guerra del Vietnam, y por las posibilidades de los maquillajes plásticos. El punto de partida fue una película en la que William Hurt se convierte en mono delante del espectador ya que por primera vez se vieron efectos de video en un cine. Posteriormente vendrían las películas de Freddy Krueguer, todo un homenaje al plástico, y de Viernes 13. -¿Cómo es el cine fantástico de la actualidad? -Es una época donde predominan los efectos digitales, pero más que nada lo importante es el relato. Es la historia en la que se articulan los efectos y los personajes. Sin una historia sólo veremos un espectáculo que olvidaremos rápidamente.