«La labor del voluntario se desconoce»

La Voz

PONTEVEDRA

CRISTINA BARRAL LA ENTREVISTA María Luisa Bello, nueva jefa de la agrupación local de Protección Civil de Caldas María Luisa Bello Caldas es desde hace unos meses la jefa de la agrupación local de Protección Civil de Caldas, aunque su nuevo cometido no le libra de las guardias de fin de semana. A punto de cumplir 22 años, lleva como voluntaria desde la constitución del colectivo en 1996. Uno de sus objetivos, además de mejorar la organización interna, pasa por poner en marcha una campaña para dar a conocer el trabajo que se hace en la agrupación. De la sede que ocupan desde hace poco más de un año en el colegio Alfonso VII comenta que «hay que hacer algunas obras, pero estamos mucho mejor que antes quitando la salida de los coches».

01 nov 2000 . Actualizado a las 06:00 h.

_¿Qué le hizo presentar su candidatura? _El ánimo de mis compañeros. Para presentarse había que cumplir unos requisitos, entre ellos llevar como mínimo tres años en la agrupación, y la lista de posibles candidatos se reducía. Me animaron y me decidí, aunque es una responsabilidad. _Una mujer al frente de la agrupación, ¿cómo se lleva? _Se lleva bien porque hay un ambiente muy bueno. De los diecisiete que somos, la mayoría llevamos juntos varios años y nos conocemos. Además sólo soy la responsable aquí dentro, en la sede, porque mi superior es el concejal delegado. Según me dijeron en Galicia soy la única mujer al frente de una agrupación local. _¿Qué proyectos tiene en mente? _Lo primero es cerrar la junta directiva, con la que estamos a vueltas. Intervenciones en colegios, un plan de evacuación y una campaña de puertas abiertas son tareas pendientes. _Además de accidentes, incendios y dispositivos de seguridad en fiestas, está el control del cauce del Umia ... _El pasado domingo se activó un plan de alerta y se estuvo midiendo el nivel del río cada dos horas. Este río desborda muy rápido y no depende de lo que llueva aquí sino arriba, aunque tendría que llover muchísimo para que hubiera un problema serio en el pueblo. Siempre que se desborda llega hasta la Plazuela y ahí se para. La gente está tranquila porque sabe que al llegar a ese punto es muy difícil que suba más. Nuestro cometido pasa por cortar un par de calles, vigilar la caída de árboles y controlar los coches que aparcan en A Tafona y luego no pueden salir. _¿Considera que se reconoce la labor que prestan? _Mucha gente no valora la labor y la dedicación de los voluntarios porque la desconoce. No entiendo esa imagen de matados y de flipados que muchos nos ponen, no sé si por envidia. Estamos aquí porque hacemos una labor importante, que además nos gusta, de forma gratuita _sólo dos voluntarios cobran una subvención de la Xunta porque dependen del departamento de asuntos sociales_. También desarrollamos otro tipo de actividades como rafting o submarinismo. Tenemos nuestras vacaciones, lo único que es obligatorio es el cambio de guardias para que no se resientan los que quedan de retén. Se pueden hacer todas seguidas durante un mes o bien buscar un sustituto. _¿Cómo son las guardias de fin de semana? _Hacemos guardias de veinticuatro horas todos los fines de semana, normalmente tres personas. Se entra el viernes a las diez de la noche y se sale el sábado a las diez. En la sede tenemos cocina, baño, literas y una sala de estar con televisión, además de la de telecomunicaciones, aunque siempre hay trabajo y ahora en invierno más, sobre todo accidentes. _¿Qué preparación tienen los voluntarios? _Tenemos todos los cursos de primero y sengundo nivel, nos falta uno.