La conexión de Pontevedra con la A-52, excluida del mapa de obras hasta el 2007
PONTEVEDRA
La Xunta aguarda a que Fomento asuma el proyecto antes de incluirlo entre las vías de alta capacidad gallegas El mapa presentado por técnicos de la Xunta en A Toxa con las vías de alta capacidad en Galicia hasta el 2007 deja fuera la conexión de Pontevedra con la autovía Rías Baixas A-52, pese a que la Comisión de Obras Públicas aprobó por unanimidad una proposición no de ley para enmendar esta situación. En fuentes del citado departamento se aseguró ayer que dicho mapa no puede incluir el enlace con la A-52 en tanto no haya un estudio informativo asumido por el Ministerio de Fomento, departamento al que se atribuye la responsabilidad de financiarlo. Mientras tanto, la posición de Pontevedra sigue debilitada por las diferentes posturas de los distintos grupos políticos en torno al trazado que debe seguir la conexión.
31 oct 2000 . Actualizado a las 06:00 h.El mapa, uno de los primeros que se conocen sobre las futuras actuaciones autonómicas, figura en el libro que recoge las ponencias y comunicaciones del reciente congreso celebrado en A Toxa por la Asociación Española de la Carretera e incluye también las vías de alta capacidad que va a desarrollar Fomento. En el mismo figuran obras a realizar por este departamento que aún no disponen de estudio informativo, como es el caso de las de Santiago a Lugo y de Lugo a Ourense. Asimismo figura la futura autopista de Santiago a Ourense. También se incluye la vía rápida a Ferrol por la costa, a construir por la administración autonómica, y para la que sólo existe el anuncio de su realización. En el caso de la ciudad departamental, se refleja igualmente una segunda vía rápida de salida hacia Vilalba. Entre las carreteras de alta capacidad asumidas por la Xunta se prevé igualmente la Santiago-Noia y, en Pontevedra, la de entrada en O Morrazo. Sin embargo, el enlace con la A-52 no aparece reflejado, a la espera de que Fomento se pronuncie sobre el mismo, según la indicada fuentes. La historia de este enlace está plagada de incumplimientos de distintas promesas electorales efectuadas por representantes políticos. La primera de ellas corresponde a 1993 cuando, en el mitin de cierre de la campaña de las autonómicas, el conselleiro de Obras Públicas, José Cuiña Crespo, promete realizar la conexión con la A-52. El PP lo volvió a prometer en las elecciones municipales en el programa presentado por Juan Luis Pedrosa. Cuiña, que inicialmente había apostado por Ponte-Caldelas para el enlace, cambió de opinión cuatro años más tarde y se pronunció por una ruta por O Carballiño. El conselleiro llegó a presenta un estudio previo y prometió elaborar otro informativo que remató en 1999. No obstante, el estudio informativo encargado concluye sin que llegue a ser presentado públicamente, sin ser sometido al trámite de información pública, y sin que lo asumiese Fomento. Este departamento no incluyó partida alguna para la obra en 2001, según BNG y PSOE.