El Concello paraliza las obras del gas y del cable por sus excesos

Elena Larriba García
E. LARRIBA PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

CAPOTILLO

El gobierno local extremará sus exigencias para frenar los incumplimientos de las empresas instaladoras Las excesivas molestias provocadas por las obras del gas y el cable y la falta de diligencia de las empresas instaladoras a la hora de reponer las calles levantadas, han acabado por hartar al Ayuntamiento. El gobierno local obligó ayer a Gas Galicia y a la firma R a paralizar sus proyectos para renegociar las condiciones de actuación y exigir una más correcta ejecución de los trabajos. César Mosquera afirmó que los pontevedreses no tienen por qué pagar los desperfectos derivados de dichos servicios.

16 oct 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

El reciente barómetro de Sondaxe, publicado por la Voz de Galicia, reflejaba que las obras urbanas constituyen _después del tráfico_ la segunda gran preocupación de los pontevedreses, sin duda por la negativa incidencia que está tiendo el levantamiento sistemático de calles para instalar las redes del gas y del cable. El gobierno local comparte las quejas ciudadanas y ayer dio orden de paralización de todas las obras nuevas, tanto de Gas Galicia como de la empresa R, que sólo podrán realizar reposiciones de pavimentos. Cesar Mosquera, alcalde accidental por ausencia Lores, explicó que dicha orden, provisional y transitoria, responde a la necesidad de poner freno a la situación actual de incumplimiento de las indicaciones y condiciones marcadas por el Concello a las concesionarias. El edil afirmó que, si bien los problemas que están creando en Pontevedra son menores que otras ciudades, «hai que extremar as medidas para que sexan ainda menores». El Ayuntamiento tiene establecida una inspección técnica permanente de las obras del gas y del cable y, según Mosquera, durante una temporada las empresas hicieron caso a las indicaciones de los técnicos municipales sobre la correcta ejecución de los trabajos. Pero, desde hace un tiempo, «ese respeto desapareceu». Por otra parte, indicó que en la reposición de las calles afectadas «a dilixencia das empresas está sendo escasa». Mosquera subrayó que las obras del gas están muy avanzadas y las de R van una velocidad «de vértigo» y, si no se pone freno a la actual situación, el Concello se puede encontrar sin instrumentos para exigir responsabilidades. El edil afirmó que los nuevos servicios son importantes «e hai que telos», pero «a cidadanía non ten por qué pagar os deperfectos que crea a xeración deses servicios». Y el Concello no está dispuesto a tolerar el peloteo de las concesionarias y empresas subcontratadas sobre la responsabilidad de tales desperfectos. El relatorio de incumplimientos se refiere al levantamiento de calles recien asfaltadas, retrasos en el cierre de zanjas una vez hechos los trabajos, vallas y restos de materiales abandonados, instalación de tuberías sin permiso y demoras en la repavimentación compensatoria de rúas. El gobierno local volverá a sentarse con las empresas para renegociar las condiciones de ejecución de las obras del gas y cable que restan por ejecutar.