Numerosas comunidades aseguran las fachadas de sus edificios y retiran losetas

E. L. PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

La ordenanza municipal de conservación de inmuebles empieza a provocar la revisión masiva que pretendía el Concello La oleada de caída de losetas que viene afectando a Pontevedra en los últimos años y la nueva ordenanza municipal de fachadas que entró vigor este año ya ha propiciado numerosas obras de consolidación y conservación exterior de edificios. Una telaraña de andamios ha empezado a extenderse por la ciudad y en algunos inmuebles los propietarios están optando por reformar las fachadas, suprimiendo las peligrosas losetas y dejando los paños lisos para mayor tranquilidad. La ordenanza concede a las comunidades entre dos y seis años para revisar y acreditar la conservación y seguridad exterior de las edificaciones.

23 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

En los últimos años, se vienen produciendo en Pontevedra numerosos desprendimientos de materiales de revestimiento de fachadas que ocasionaron daños a bienes y personas, llegando a provocar incluso la muerte de un ciudadano. La escasa calidad de ciertas edificaciones de décadas pasadas, la falta de verificación técnica de su ejecución, el deterioro de materiales y la desidia que había hasta ahora en los propietarios respecto al mantenimiento de los inmuebles, pueden haber incrementado el fenómeno de caída de losetas, no exclusivo de esta ciudad. Esta situación llevó al Concello a aprobar una ordenanza para evitar peligros en la vía pública y, poco a poco, se empieza a conseguir una revisión masiva de fachadas. Cada vez son más los edificios en revisión y consolidación exterior y para hacer estas obras los vecinos se acogen al bando de ornato, que les exime de pedir licencia municipal. Las comunidades «más diligentes» a la hora de asegurar fachadas han sido las afectadas por desprendimientos, en la mayoría de los casos a requerimiento del Concello. Pero la preocupación y el ejemplo está cundiendo en otros propietarios dispuestos a evitar riesgos. Algunas comunidades están optando por reformar las fachadas y sacar las losetas, dejando paredes lisas para mayor tranquilidad, para facilitar el certificado técnico de seguridad o por un menor coste de mantenimiento futuro. En edificios como el de Telefónica, en Joaquín Costa, afectado por desprendimientos, se está picando la fachada azulejada.