Playas fluviales, una alternativa de moda

ANA E. MARTÍNEZ PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

XOÁN CARLOS GIL

El auge del turismo rural ha conseguido que estas áreas recreativas proliferen por toda la comarca de Pontevedra El turismo de montaña y ecológico está cada vez más a la moda, de ahí que no sea extraño que en los municipios del interior proliferen las playas fluviales como perfecta opción para el descanso. Tranquilidad y parajes inmejorables son los dos grandes atractivos de estos espacios que se presentan como la mejor alternativa a las masificadas arenales de la costa. Cotobade es el ayuntamiento que se pone a la cabeza con cinco playas fluviales, aunque otra de las más conocidas es el área recreativa de Pontenova, entre los concellos de Cuntis y Moraña, a las que hay que añadir la de A Lama, Ponte-Caldelas, Campo-Lameiro, Caldas o Barro.

19 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Para comenzar este recorrido por las playas fluviales del interior de la provincia pontevedresea, lo primero es apuntar una característica común en todos estos espacios. Así, junto a las comodidades de nuestro tiempo, las piscinas están perfectamente integradas con el entorno, de forma que además de inmensas arboledas, se mantienen puentes romanos como el de Almofrei o antiguos molinos de piedra como los de Barosa, en el municipio de Barro. Ya en Campo Lameiro se encuentra la primera playa fluvial. Las aguas del río Lérez sirven de base para que los aficionados a la pesca, entre chapuzón y chapuzón, puedan disfrutar también de una jornada diferente. Además, la existencia de mesas de piedra y de un asador permite a los visitantes disfrutar de una buena comida al aire libre. Su fácil acceso y la proximidad a Pontevedra, hace que sea una buena alternativa a los atascos de la costa. Pero, si en lugar de desviarse a Campo Lameiro se toma la dirección a Santiago, llegamos a Barro, municipio en el que destaca el area de esparcimiento de Barosa. Allí, junto a las aguas del río Chaín, los molinos de piedra y los puentes de madera sirven de marco para disfrutar de un día de baño. Además, está en contrucción la conversión de uno de estos molinos en un pequeño bar. Río Umia Después de Barro, el río Umia es el escenario que acoge la playa fluvial de O Currucho, en el municipio de Portas. Lugar tranquilo y de fácil acceso, se ubica en la parroquia de Lantaño, y en la actualidad se habilita una nave para guardar las piraguas y un bar. El aficionado a la montaña tiene también una cita importante en las «fervenzas» de Segade de Caldas de Reis, en la parroquia de San Andrés de César, zona de gran belleza y habilitada para el baño. Finalmente, ya entre los municipios de Moraña y Cuntis, hay que destacar el area recretativa de Pontenova. En este espacio, las grandes arboreadas se conjugan con lugares acondicionados para una comida campestre, bares y, los aficionados al piraguismo, tienen allí el lugar indicado para alquilar estas embarcaciones. En un principio, el proyecto de embalse del Umia preveía la desaparición de este entorno, aunque la Xunta había anunciado en su momento la construcción de dos nuevas áreas recreativas en su lugar.