Cuerpos decorados

L. P. PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

CAPOTILLO

La moda del tatuaje fue introducida en Pontevedra por marineros británicos a finales del siglo XVIII Los tatuajes están de moda. Hoy en día, pocos jóvenes se escapan de llevar un dibujo en cualquier parte de su cuerpo. Pero el tatuaje no es algo nuevo. Ya dos mil años antes de Cristo, los egipcios los realizaban, y hay quien data su origen en antiguos pueblos polinesios. El primer auge del esta práctica se produjo en el siglo XVIII, cuando los ingleses surcaron los mares de todo el mundo. Fueron ellos, según los historiadores, quienes introdujeron el arte en Galicia gracias a un tal Banks, un artista-científico que navegó junto a James Cook por los mares del sur y que describió en detalle en 1769 el proceso de los diseños polinésicos.

15 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

El término tatuaje deriva de la palabra Ta-tau, que en polinesio significa marca sobre la piel. No obstante, la traducción latina se relaciona con el vocablo estigma o «marca o señal en el cuerpo impuesta con hierro candente». La mayoría de los diseños hacen referencia a distintas culturas de la antigüedad. Así, el tatuaje egipcio se relaciona con lo erótico y lo emocional y el de Borneo con los cultural y lo social. En cuanto a Galicia en general y Pontevedra en particular, los historiadores asocian la tradición moderna de los tatuajes marineros al citado Banks. Fueron marineros británicos quienes siguiendo las pautas de éste introdujeron en la ciudad del Lérez y en toda la costa gallega el tatuaje. Comenzaron tatuando a otros marineros a bordo de sus propias embarcaciones, pero muy pronto, a finales del siglo XVIII comenzaron a desembarcar, estableciendo estudios en las poblaciones costeras. Nueva época de auge Esta teoría podría explicar, en primer lugar, la abundancia de motivos marinos en estos diseños gráficos. Hay, sin embargo, otras tesis que afirman que los primeros tatuajes documentados en cierto modo en Galicia se corresponden a las poblaciones celtas que en estas tierras se asentaron. Este arte tendría la misión de impresionar y asustar a los enemigos en el campo de batalla o el de recibir una bendición mágica. En cualquier caso, lo cierto es que el tatuaje vive en estos momentos una nueva época de auge convirtiéndose en una moda estética que se ha ido extendiendo por la sociedad. Los tatuajes son para unos un estilo de vida, para otros una forma de rebeldía, y hay quien piensa, incluso, que son una horterada. No obstante, nadie duda de que cada día que pasa consiguen enganchar a un nuevo seguidor. De todas formas, parece que los tatuajes permanentes están perdiendo vigencia en favor de los temporales y de la henna, que es una pintada en la piel realizada con una pasta de tientes naturales y que el cuerpo absorve. Estos diseños duran, más o menos, un mes.