Pedro Campos compagina su dedicación a la navegación con su amor por esta localidad La sección «De paseo con...» se traslada en esta ocasión a aguas de Palma de Mallorca, para contactar con el guía turístico de esta jornada. En esta localidad isleña se está celebrando, desde el pasado 1 de agosto, una nueva edición de la Copa del Rey de Vela en la que el cicerone de hoy, Pedro Campos, aspira a alzarse con su tercera Copa del Rey, tras las conseguidas en 1993 a bordo del «Bibrón» _patroneado por El Rey Juan Carlos_ y en 1995 con el «Banco Atlántico». Este consumado deportista es un regatista de fama internacional que capitanea el «Telefónica Movistar», embarcación que lidera el grupo B de esta competición.
03 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Un sueño reparador es lo mejor, según Pedro Campos, para disfrutar de una intensa jornada turística en esta población pontevedresa. En su opinión, el virtual grupo de amigos debe probar las comodidades del Hotel Augusta. «Un establecimiento de cuatro estrellas recientemente inaugurado en Padriñan, con excelentes vistas y con todo tipo de servicios». Por la mañana, este regatista, que posee uno de los mejores historiales deportivos de todos los tiempos en el mundo de la vela española, recomienda desayunar en alguna de las cafeterías cercanas a Silgar. Es el caso del Café Vienés, el Cetoly o el Marycielo. Tras el almuerzo, el capitán del Telefónica Movistar es partidario de bajar al arenal que «tanta fama le ha dado a Sanxenxo». Tras disfrutar de las aguas de Silgar, la comitiva turística puede acercarse hasta el Real Club Naútico y el Puerto Deportivo, considerado por muchos como el centro neurálgico de Sanxenxo. Estas instalaciones fueron elegidas por el equipo de regatas alemán Illbruck para entrenar de cara a la próxima Vuelta al Mundo. En este emplazamiento, el grupo puede tomar un aperitivo en La Goleta. Si el tiempo acompaña, apunta Pedro Campos, la ruta continúa en una embarcación con destino en A Illa de Ons. «Un paraíso natural, al que se llega tras una travesía preciosa». La comida, a base de percebes de la isla y pulpo con patatas _«uno de los mejores platos del mundo»_, se puede tomar, indica el guía, en Casa Acuña o en Casa Chechu. En ambos casos, destaca Campos, es un entorno ideal para comer. Por la tarde, los turistas pueden aprovechar para disfrutar de los arenales de Ons. «Las playas que miran a la ría tienen la particularidad de que están, prácticamente, protegidas tanto del sur como del norte». Ya al anochecer, Pedro Campos conduce a la comitiva hasta el restaurante Rotilio para cenar. Posteriormente, apunta este cicerone, «si les va la marcha. En Sanxenxo hay para dar y tomar». En su opinión, la movida comienza en el Puerto o en el Club, para luego seguir por La Luna, el Marycielo o Soleares. Esta jornada terminaría a altas horas de la mañana en alguna discoteca.