Lores someterá la gestión de su primer año de gobierno a un debate plenario

E. L. PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

XOÁN CARLOS GIL

El martes se cumple un año de la celebración de las últimas elecciones municipales Fernández Lores convocará este mes, salvo que la junta de portavoces decidiera otra cosa, el pleno sobre el estado del municipio en el que se debatirá la gestión del primer año de mandato nacionalista. Esta sesión plenaria de control y fiscalización de los órganos de gobierno, implantada en la etapa de Rivas Fontán, ha perdido hoy su sentido y el Bloque pretende consensuar con los demás grupos la modificación del Reglamento de la Corporación para reconvertir este debate anual y darle operatividad resolutiva.

10 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

El próximo martes, día 13, se cumple un año de la celebración de las últimas elecciones municipales, aunque la toma de posesión de la nueva corporación no se produjo hasta el 3 de julio de 1999. Aquel 13-J marcó un antes y un después en el Concello: una mezcla de expectación y entusiasmo, asombro y preocupación, rodeó entonces la llegada del BNG a la alcaldía y, tras un año de gobierno nacionalista, los tres grupos municipales se disponen a hacer balance, en positivo y en negativo. En principio, la gestión de Fernández Lores se debatirá en una sesión extraordinaria, el denominado pleno sobre el estado del municipio, si bien el alcalde consultará con la junta de portavoces su celebración. Esta sesión, implantada en el mandato de Rivas Fontán, ha perdido en la actualidad su función de control y fiscalización del gobierno local. Y la intención del BNG es modificar el Reglamento de la Corporación para reconvertir ese debate anual y darle una operatividad de la que hoy carece. El pleno sobre el estado del municipio tiene esta vez el aliciente de coincidir con el primer aniversario del gobierno nacionalista. Sin embargo, en los últimos años ha sido un mero trámite. El debate no suele ser tal, sino más bien una sucesión de monólogos de cara a la galería en los que gobierno y oposición hablan de municipios bien distintos. Los anteriores gobiernos del PP no se atrevieron a suprimir este pleno anual, pero barajaron, igual que ahora el BNG, la reforma del Reglamento de la Corporación para darle otro contenido más efectivo, con la posibilidad de votar propuestas y llegar a acuerdos entre los distintos grupos municipales.