Las comisiones de límites de los concellos de Marín y Pontevedra se reunirán el 8 de junio El jefe del servicio de Deslindes del Instituto Geográfico Nacional emplazó a los Concellos de Marín y Pontevedra a una nueva revisión de la delimitación territorial del puerto. Este paso se toma a petición de la Xunta de Galicia cuya Consellería de Xustiza dispone de un anterior informe de esta institución desde noviembre del 97. El escueto escrito dirigido a los Concellos explica que en esta cita se expondrán los criterios de cada una de las partes sobre la zona en litigio. Es previsible que se emita un nuevo informe que Xustiza enviará a la Comisión Galega de Lindes para su resolución.
23 may 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Los Concellos de Marín y de Pontevedra procederán en los próximos días a nombrar a sus representantes en la comisión de lindes de ambos municipios, a instancias del Ministerio de Fomento. Este organismo se reunirá el 8 de junio por tercera vez desde el año 96 para que los técnicos del instituto recojan los argumentos de las dos partes. La notificación del Ministerio de Fomento, del que depende el Instituto Geográfico Nacional, cogió por sorpresa a los gobiernos locales implicados. Fuentes municipales de Marín indicaron ayer que lo que se estaba esperando era la resolución de la Xunta sobre el deslinde y no una nueva revisión sobre el terreno. En el comunicado de Fomento se añade que fue la Xunta quien pidió la revisión en marzo de este año. El objetivo pasaría por «concluir las actuaciones relativas al expediente de deslinde en la zona de terrenos ganados al mar». Posturas enfrentadas El cambio de gobierno en Marín y Pontevedra no facilitará tampoco el acuerdo. Ambos Concellos difieren sustancialmente en su comprensión de la delimitación del puerto. El principal problema reside en definir la línea que debe continuar desde el último marco, en la fuente de Cantodarea-Estribela, hasta el mar. Pontevedra propone una línea que gira al oeste hasta el faro de punta Tenlo en Tambo. En el interior de esta zona se encontrarían la mayoría de los frigoríficos, la dársena pesquera, la nave de armadores y otras dependencias pesqueras y comerciales. Esta tesis se apoya en un acuerdo de los años 50, que no llegó a ser ratificada por la corporación marinense de la época. Marín rechaza la postura pontevedresa reivindicando la titularidad de todos los terrenos. Sus argumentos se ciñen a la actividad pesquera de la villa como promotora del nacimiento del puerto, la jurisdicción de su cofradía de pescadores hasta la punta de Os Praceres y las licencias de obra y de apertura concedidas desde esta Administración local. La batalla por el puerto se ha venido librando además en los consejos de administración de la Autoridad Portuaria, donde los marinenses han promovido una iniciativa para excluir el nombre de su villa vecina en su nomenclatura.