13 dic 2012 . Actualizado a las 07:00 h.
Ninguna situación anterior en la historia de la Justicia española había provocado una unanimidad como la actual, de todos los profesionales, en contra de las medidas del ministro. Reducir el problema a cuestiones salariales es solo un infantil intento de negar la realidad. Todavía se está a tiempo de evitar o una dimisión, o un daño irreparable a la Justicia.