En este taller de cerámica de Maceda pueden hacer desde jarras hasta azulejos para la casa

XUNQUEIRA DE ESPADANEDO

Antía Caldeiro é a propietaria de Coio Espazo en Maceda, onde imparte obradoiros de cerámica
Antía Caldeiro é a propietaria de Coio Espazo en Maceda, onde imparte obradoiros de cerámica SANTI M. AMIL

La naronesa Antía Caldeiro abrió su estudio, Coio, en pleno corazón de la villa, donde imparte clases y también vende sus piezas

10 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Antía Caldeiro, aunque natural de Narón, tiene su propio taller de cerámica en pleno corazón de Maceda después de varios años trabajando en una empresa en Lugo. Estudió Bellas Artes en Cuenca y se especializó en cerámica en la ciudad lucense, pero fue cuando cursaba un máster en Bruselas cuando algo en su mente la obligó a volver a Galicia: «Pasei alí a covid e foi cando me dei conta de que quería volver facer cousas manuais porque alí non tiña taller».

A finales del pasado mes de octubre nació Coio, en la calle Aureliano Ferreiro, y desde entonces no ha dejado de crecer. Pero antes de conseguir ese local, Caldeiro trabajó en el Museo de Alfarería de Niñodaguia durante una temporada. «Empecei a ofertar clases, pero non tiña tanta demanda, só dos cursos puntuais», recuerda. Pero en su estudio de Maceda cada vez son más los que se animan: «Cada mes vou subindo a cantidade de alumnos e xa fun abrindo grupos novos. Vén xente tanto da zona como de Ourense».

De martes a jueves, Coio se transforma en un espacio de creación y aprendizaje con diferentes grupos y con clases para todos los niveles. «Explícolles dúas técnicas moi básicas para que despois poidan facer máis ou menos calquera peza», comenta. Su alumnado es libre de llevar propuestas sobre proyectos que quieren realizar aunque Antía siempre apuesta por un objetivo concreto: «Incentívoas bastante a que fagan cousas que van usar e que non lles estorben». Desde jarras o conjuntos de sushi hasta azulejos para la cocina. En Coio todas las piezas que se les ocurran pueden convertirse en realidad bajo la batuta de Antía, que los guía en función de su nivel.

A pesar de no tener clases específicas para los más pequeños, son muchos los niños que quieren aprender a hacer cerámica. «Adaptáronse moi ben, fan unhas pezas moi diferentes ás dos adultos. Pero os maiores aprenden mutuamente», admite. Antía Caldeiro ya tiene en mente más proyectos para Coio, que no solo es taller sino que también es tienda. «Vendo pezas miñas, pero a idea é ter cousas doutras persoas», explica. Y en la parte más manual, la artesana busca ampliar sus clases y combinarlas con otras que complementen la cerámica: «Interesaríanme que outros proxectos que tamén se defenden no rural». Una iniciativa que nace en lo más profundo de Ourense y que apuesta cada día por ello.