El déficit hidrológico convierte en una pradera varios tramos del río Limia

Cándida Andaluz Corujo
c. andaluz OURENSE / LA VOZ

XINZO DE LIMIA

Desde agosto, el Limia se puede cruzar andado en Xinzo
Desde agosto, el Limia se puede cruzar andado en Xinzo Agos Iglesias

El caudal circulante desaparece durante, al menos, tres meses al año

15 sep 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Los vecinos de Xinzo empiezan a estar acostumbrados. El río Limia no cruza la localidad por su cauce natural, sino por un canal que durante varios meses al año se seca y se llena de vegetación, permitiendo cruzarlo a pie. Es, como asegura la alcaldesa, Elvira Lama (PSOE), una realidad que se ha cronificado. Detrás de esta imagen está el déficit hídrico agudizado por el cambio climático. En el caso de A Limia, también está la mano directa del hombre, que convirtió una laguna con exceso de agua en un lugar seco.

Todo parte de la desecación de A Lagoa de Antela, uno de los grandes manantiales del río Limia. En 1958, el Gobierno franquista decidió su desecación creando más de 28 kilómetros de canales. Hay dos versiones sobre las consecuencias, que no son contradictorias: un desastre ecológico que puso fin a un ecosistema de la época del Terciario y la oportunidad de cientos de vecinos de labrar las tierras, de encontrar un sustento.

Otro factor que condicionó el caudal del Limia fue la concentración parcelaria en los terrenos de la laguna, que no tuvo en cuenta ni los meandros ni las especies arbóreas, haciendo desaparecer el bosque que es, en definitiva, la esponja que recoge el agua y la regula. El uso —algunos dicen que abuso— de agua para regar hizo que la capa freática, donde está la primera agua subterránea, fuese bajando. La consecuencia: la tierra es menos fértil. Fueron necesario abonos que han llenado los canales de vegetación que, en ocasiones, dificultan el paso del agua. Y, además, provocó el exceso de nutrientes en las aguas y el problema de cianobacterias que se concentran aguas abajo. Cabe destacar, también, que los márgenes del canal de la laguna se encuentran alterados por la actividad minera de extracción de arenas, que han dado lugar a la existencia de numerosas charcas abandonadas desconectadas del cauce.