Hablar del patrón de Verín es sin duda referirse a Nuestra Señora Santa María la Mayor. Ahora bien, si preguntamos por un relicario en dicha parroquia la mayoría lo desconoce y otros pocos lo registran con san Pedro Vázquez, el santo nacido en la villa, mártir del Japón y muerto en 1624 a fuego lento.
El Priorato de Verín, antiguamente, estaba tutelado por los monjes del monasterio de San Salvador de Celanova, en donde ya se encontraban los restos de san Torcuato y san Rosendo. Torcuato fue uno de los siete varones apostólicos, es decir, fue uno de los siete discípulos del Apóstol Santiago el Mayor. De origen hispano son reclutados por Santiago y llevados con él a Jerusalén, de donde huyen con el cuerpo del apóstol tras ser este ejecutado, volviendo nuevamente a Hispania. Será enterrado en Galicia. Tras esto, viajan a Roma, y allí son ordenados obispos por san Pedro y san Pablo, quiénes vuelven a enviarlos a Hispania con el deber de expandir el cristianismo.
Relata Taboada Chivite que en el año de 1964 se lleva a cabo una reforma importante en la iglesia parroquial: se procedió a la retirada del viejo retablo que tenía el altar mayor, colocándose en su lugar la hermosa talla del famoso Cristo de las Batallas. Al levantar el altar surgió bajo él, enmarcado en el pavimento de piedra, un hueco en el que se encontraba un hueso. Los obreros no dieron cuenta del hallazgo hasta el día siguiente, ya cerrado el vano, donde se dejó acondicionado. Concluye Chivite su relato indicando: «Trátase, sen dúbida, da reliquia procedente de Celanova», refiriéndose a la de San Rosendo.
Adolfo Taboada en su libro Igrexas e ermidas da vila de Verín nos dice los actos litúrgicos que en el año 1649 se celebraron en la iglesia parroquial. En el apartado de procesiones indica que el día de san Torcado se hacía procesión en derredor de la iglesia parroquial y en el apartado titulado como «misas que se cantan» dice: «Todos los domingos y fiestas de guardar se canta la misa mayor, y algunos días entre año de algunos santos, como el día de san Torcado que es patrón del lugar, cuyos papeles hay en el arca del ayuntamiento». Señala también Taboada que no ha encontrado referencia alguna, en los trabajos de Taboada Chivite y otros investigadores, en la que se haga mención a que Verín, además de tener como patrona a Santa María la Mayor, también tenía como patrono a san Torcuato. Los papeles que se encontraban en los viejos archivos municipales hace ya muchos años que fueron destruidos por un voraz incendio. Deduce Adolfo Taboada que es posible que no haya existido formal nombramiento de ese patronazgo y fuesen los monjes benedictinos del monasterio de San Salvador, que regían el Priorato de Verín, quienes considerasen a San Torcado co-patrono de esta villa. Está claro que hasta ahora no se sabe de documento alguno en que salga a la luz san Torcuato en la villa de Verín, a no ser donde se acredita a este como patrón de la misma y menos aún de una reliquia que no sea el hueso encontrado. Desgraciadamente escasas son las noticias que se pueden ofrecer.
Casualidades de la vida investigando a un fraile que nada tenía que ver con el caso que nos ocupa, me encontré con un documento de un legajo en el Archivo Histórico Nacional que dice lo siguiente: «Fray Benito Velon de la Orden de San Benito Prior de San Pedro de Rocas se vino adiferir de que queriendo salir la procesión un dia de nra. señora en la Villa de Verin aviendo diferencias entre el y los vecinos de aquel lugar sobre que ymagen avia de yr delante, el avia dicho que la de nra señora avia de yr delante y la de santorcato avia yr ala postre porque dios y su bendita madre alababan los santos y que ansi la reliquia del santo pues era berdadera Reliquia avia de yr detras y que la ymagen de nra. señora era de palo y representava la que estaba en el Cielo y que assi avia de yr adelante, y que por quitar estas diferencias avia metido la reliquia de santorcarto en el sagrario y no avia ydo en la procesión (…)».
Este párrafo del documento pone de relieve ciertos puntos a tener en cuenta: el primero es que existe una reliquia y que era «berdadera Reliquia»; el segundo punto es que era de un santo: «la reliquia de santorcato»; el tercer punto y último es que la reliquia salía en procesión. No es menos importante que de todo esto da fe el propio fraile como los vecinos de la villa de Verín y a mayor abundamiento también podemos destacar el significado o la devoción que se tenía a la propia reliquia, queriendo los vecinos anteponerla a la imagen de nuestra señora, que era de palo. La veracidad del documento es recogida por el inquisidor del Santo Oficio Pedro de Gamarra en la visita realizada en 1602 al obispado de Orense. Apoyado en estos hechos y en los datos proporcionados, creo que lo dicho basta para explicar el verdadero nombramiento de patronazgo y que así se recoge en los libros del archivo parroquial, donde además aludiendo a esta misma época, en el año de 1600, también aparece el dicho fraile como «Fray Benito belon y prior deste priotato y cura desta yglesia de nra señora la mayor de Verin(…)».
¿Sería descabellado presumir de un doble patronato? Si esto es así, como es de suponer, no debería haber obstáculo para que nosotros unamos nuestras voces a los vecinos de antaño y reconocer el patronazgo del santo y compartir la fiesta mayor, la de Nuestra Señora Santa María la Mayor con san Torcuato, asunto este que no me incumbe a mí sino al Ilustrísimo Ayuntamiento de Verín.