Verín busca recuperar el esplendor de la villa balnearia de hace un siglo

Cándida Andaluz Corujo
cándida andaluz OURENSE / LA VOZ

VERÍN

El plan del Concello es potenciar de nuevo la riqueza minero medicinal

13 oct 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Una villa pausada, de paseo, arbolada y de servicios. Un lugar en el que relajarse, referente del slow life. El Concello de Verín quiere recuperar la esencia de la villa balnearia de referencia que fue hace un siglo. Sousas, Cabreiroá, Fontenova, Caldeliñas, las aguas del Támega y el manantial de la Fonte do Sapo son esenciales para el grupo de gobierno (PSOE y BNG), que trabaja en un proyecto global de localidad balnearia, centrando todos los esfuerzos, de personal y presupuestarios, en ir recomponiendo la villa. La ampliación de la fábrica de Cabreiroá, cuya licencia fue otorgada hace días, y su desplazamiento hacia el oeste de la localidad, tienen mucho que ver con esta transformación.

El alcalde de Verín, Gerardo Seoane, explica que ya se ha iniciado este cambio con la plantación de especies arbóreas por distintas avenidas y la desviación de tráfico a través de circunvalaciones que dejarán el centro de la villa despejado. Son primeros pasos, necesarios, que deben anticiparse a los grandes proyectos. Las obras centrales se dirigen a los balnearios. El plan más avanzado es el de Caldeliñas. En su entorno, que se ha acondicionado, está prevista una residencia de mayores de la Fundación San Rosendo, que comenzará a construirse en breve. Por otra parte, se prevé la construcción de un nuevo balneario moderno. Saldrá a oferta pública y ocupará un terreno de unos 6.000 metros cuadrados de edificabilidad. Convivirá con el antiguo, que será rehabilitado por el Concello.

El proyecto de Fontenova comenzaría con la recuperación del antiguo balneario, hoy en ruinas. La empresa lo cederá al Concello por, al menos, veinte años. Además, se adecuarán las ocho hectáreas de terreno exterior, con plantación de arboles y limpieza. Unas obras, estas últimas, que ya están en marcha. El Concello dispone del 80 % de los terrenos y espera hacerse en breve con la totalidad. En este espacio queda por resolver el contencioso sobre los terrenos del auditorio y conocer cuál será el futuro de la actual planta de Fontenova. «Esto xa é a moi longo prazo», explica el regidor.