Barbadás, Barco y Verín afrontarán en enero citas prioritarias para alcanzar sus objetivos en la liga
03 ene 2016 . Actualizado a las 05:00 h.La terna ourensana en la Tercera División salió airosa, en líneas generales, del calendario de 2015. Aún así, a pocas horas de cerrar la primera vuelta del campeonato, los tres equipos tienen asignaturas pendientes con la intención de elevar un poco más la nota final. Y todo en un mes de enero en el que se disputarán un total de cinco jornadas competitivas.
UD BARBADÁS
De la meta a la excelencia.
Si el combinado azulón es capaz de doblegar al Negreira (Os Carrís, 16.00 horas) terminaría la primera mitad del torneo regular con 34 puntos, muy por encima de los 20 con que cruzó esa línea a principios del 2015. Desde entonces, ya con Peluso en el banquillo, los de A Valenzá se sacaron de la manga una segunda ronda a ritmo de promoción de ascenso (33 puntos), similar a lo que ha sucedido en lo que va de curso. Son números que reflejan la fiabilidad de un equipo respetado por todos sus oponentes, varios de los cuales incluso lo señalan como aspirante a un top cuatro que este año se espera más reñido, si cabe, porque nadie ha marcado diferencias realmente notorias. Con alternativas para cubrir cualquier ausencia, sin ir más lejos siguen en el dique seco Currás y Vieytes en su eje defensivo, la finalidad de la permanencia está cercana y, a partir de ahí, soñar no cuesta nada, tras un año de dinámica positiva. En enero, recibirá además de los nicrarienses al Mugardos y al Verín, acudiendo también a Ordes y As Pontes. Un buen botín lo asentaría arriba.
CD BARCO
Fiesta a orillas del Sil.
Los partidos como local han sido la principal rémora del conjunto valdeorrés, en una primera vuelta que terminan hoy (16.00 horas) en Calabagueiros, frente al Ordes. Aún así, la parroquia local ha disfrutado de un retorno tan sonado como alentador para el fútbol de la comarca, aderezado por su fructífera conexión con el balompié berciano en el diseño de su nueva imagen. Un técnico joven como Javi Rey le ha dado una impronta atractiva a una plantilla en la que han copado titulares goleadores como Rodri Alonso (frenado por una inoportuna lesión) o Mitogo, revalorizado tras una experiencia en Malta. La batuta de Rubén García -hijo pródigo llegado de la Segunda B- le da empaque a un proyecto que resulta esperanzador. Los 23 puntos actuales ya son una buena tarjeta de visita, pese a las lesiones de gravedad de los jóvenes Jorge De Dios y Dani. Si se hacen fuertes en casa, darán un paso de gigante, teniendo en cuenta el colchón de sus cuatro triunfos como forastero. Junto a la prueba de hoy, afrontarán ante su público las del Verín y el Boiro, entrelazadas con las salidas a los feudos de As Pontes y Arousa.
VERÍN CF
Diezmado, pero vivo.
Rachas de hasta una decena de bajas, entre lesiones y castigos federativos, han dificultado otro de los esperados regresos ourensanos a la categoría nacional. Aún así, el plantel de Iván González ha dado siempre la cara, con un alto índice de competitividad, incluso en condiciones dantescas, como la de Ribadeo, sin cambios y más de un jugador lesionado sobre el campo. A falta de la crucial contienda de hoy en Carballo (As Eiroas, 17.00 horas), los verinenses sumaron 20 puntos. El camino será largo y todavía falta saltar más de un obstáculo, pero en el Arjiz han mostrado carácter suficiente para lo que se espera sea una ardua disputa, con un ojo puesto en posibles arrastres de Segunda B. Fundamental será la recuperación plena de Iago Beceiro o Sergito, por no hablar de Marcones o David Soares, entre los numerosos lesionados, así como minimizar ese polémico saldo de tarjetas, en especial tras el cruce con Méndez Castro en el costoso partido ante el Vilalbés. Nadie dijo que fuera fácil la reválida tras el salto desde Preferente, por cierto con remontada incluida en la segunda vuelta, pero las dificultades se han multiplicado antes de un enero que depara cuatro partidos en territorio ourensano, recibiendo a Ribadumia y Choco, para desplazarse a Barbadás y O Barco. Será un buen momento para que la afición ponga su grano de arena.