Uno de los jóvenes muertos en el incendio de Nochevieja en una estación de montaña en Suiza era de origen gallego
SANDIÁS
Guillaume Dios vivió en Vilariño das Poldras (Sandiás, Ourense) hasta los 6 años y solía regresar a visitar a su abuela. Tenía 18 años
06 ene 2026 . Actualizado a las 19:04 h.Una de las 40 víctimas mortales del incendio ocurrido en Año Nuevo en el bar Le Constellation de la estación de montaña suiza de Crans-Montana tenía raíces en Ourense, concretamente en el municipio limiano de Sandiás. En la pequeña aldea de Vilariño das Poldras pasó sus primeros años de vida Guillaume Dios, de 18 años, al cuidado de su abuela, que reside actualmente sola en el pueblo. El chico estuvo escolarizado hasta los 6 años en el colegio público de Sandiás, confirmaba su abuela, desolada, a la Televisión de Galicia. Era su único nieto.
El joven era, pues, nieto de gallegos, si bien su padre era suizo y su madre de nacionalidad rumana. En Vilariño todos lo conocían como Guillermo. Tenía todavía vínculo con la localidad por su abuela, a la que visitaba muchos veranos.
El domingo se confirmó que era una de las 40 víctimas mortales que dejó la tragedia de Nochevieja en Crans-Montana. Muchos adolescentes se divertían en el bajo del bar Le Constellation cuando, por causas que se están investigando, se declaró un incendio. Hay vídeos que muestran que se encendieron bengalas en el interior del local y alguna prendió en el aislante inflamable colocado para insonorizar el techo.

El bar incendiado en los Alpes suizos llevaba cinco años sin ser inspeccionado
La seguridad del bar de la localidad alpina de Crans-Montana donde se produjo el trágico incendio en Nochevieja no había sido controlada en los últimos cinco años, según confirmó este martes el alcalde Nicolas Féraud, quien reconoció que no tiene una explicación del incumplimiento de las normas vigentes, que establecen un control anual de la seguridad de los establecimientos públicos.
Por otro lado, todos los heridos del incendio ya han sido identificados, según comunicó este lunes la Policía del cantón de Valais, que aclaró que la cifra real de heridos de esta tragedia es de 116 y no 119 como se había informado hasta ahora. La diferencia corresponde a personas que llegaron en la misma madrugada al hospital de referencia más cercano y a los que se asimiló a este suceso, sin que tuvieran que ver con el mismo.
Los heridos son 21 suizas, 47 suizos; 10 francesas y 11 franceses; 4 italianas y 6 italianos; dos polacas, una belga, una portuguesa, una checa, cuatro serbios, un australiano, un bosnio, un congolés, un luxemburgués y cuatro hombres con doble nacionalidad (francesa-finlandesa, suiza-belga, franco-italiana e italo-filipinas).
De las cuarenta víctimas mortales, 22 son suizas, mientras que el segundo grupo nacional más afectado es el francés, con 7 víctimas (incluida la persona con triple nacionalidad), mientras que Italia lamenta seis muertos. Además, hay dos fallecidos de Rumanía, un portugués, un belga y un turco.
Un uso temerario de bengalas y un techo inflamable causó la tragedia
Bea abelairas
La investigación sobre la tragedia en el bar Le Constellation avanza hacia una conclusión casi definitiva sobre las causas del siniestro: un uso muy temerario de bengalas decorativas. La Fiscalía y los investigadores han dado prácticamente por hecho que el origen del desastre fue un gran número de bengalas sujetas a botellas de champán. Según las autoridades, las chispas de estos artefactos prendieron como cerillas el aislamiento acústico del techo. Fue un proceso fulminante: el poliuretano alcanzó altas temperaturas en cuestión de segundos, generando una humareda letal y convirtiendo el local en una auténtica ratonera con una salida principal de apenas unos metros de ancho.
Esta versión oficial confirma lo que ya sugerían los vídeos del suceso y la opinión de expertos internacionales. La fiscal general, Beatrice Pilloud, declaró —según recogen medios como Blick o Tages-Anzeiger— que se ha requerido información a los propietarios del pub, aunque admitió una laguna preocupante: «Aún no han podido proporcionar un número preciso de personas presentes en el momento del incendio; quizás nunca se pueda determinar una cifra exacta».
El aforo que permitieron la pasada Nochevieja es una cuestión clave, ya que muchas víctimas fallecieron intentando ponerse a salvo en la calle. El consejero gubernamental y director de seguridad, Stéphane Ganzer, afirmó que «había más de una salida», pero reconoció que la mayoría de los asistentes intentaron huir por la puerta principal. Mientras en Crans-Montana la población está conmocionada, Ganzer aseguró que hay pautadas unas inspecciones para este tipo de locales, aunque no pudo corroborar cuándo se realizó la última en este pub.