El Saica (Sistema Automático de Información de Calidad de las Aguas) cuenta con una red de 189 estaciones de alerta, diez de ellas en Galicia y cuatro en la provincia de Ourense, concretamente en Ribadavia (río Avia), en O Barco (río Sil), en Ponte Liñares (río Limia) y en la capital (río Miño).
Estos dispositivos miden los parámetros de temperatura, pH, conductividad, oxígeno disuelto y turbidez. Cualquier variación en ellos, provocada por causas naturales o por vertidos contaminantes, es notificada vía satélite por la estación al centro de control ubicado en la capital ourensana, que centraliza los datos de toda la cuenca Miño-Sil. Estos, además, pueden ser visualizados en la página web de la Confederación Hidrográfica del Norte: www.chn.es/index.php?idm=5&page=209&opt=295.
Cuando se detecta contaminación lo primero que se hace es comprobar el correcto funcionamiento de las estaciones por si se tratara de una falsa alarma y se recogen nuevas muestras. Una vez verificado se trata de identificar al responsable del episodio de contaminación y se incoa, en caso de que corresponda, el procedimiento sancionador.