Cuatro ríos mantienen en alerta a varias localidades de la provincia de Ourense por riesgo alto de inundaciones
OURENSE CIUDAD
La Diputación vigila los 1.800 kilómetros de carreteras provinciales y anuncia un plan para recuperar las infraestructuras públicas dañadas
11 feb 2026 . Actualizado a las 19:58 h.La provincia de Ourense continúa en alerta amarilla por lluvias y pese al ligero descenso de los caudales en las últimas horas, cuatro ríos tienen en vilo a los vecinos de varias localidades. Con un riesgo muy elevado de inundaciones está el Avia, en Ribadavia y el Miño, en A Peroxa. Este último también sigue en nivel naranja a su paso por la ciudad de Ourense, donde se mueve en torno a los 2.000 metros cúbicos por segundo. Buena parte de ese caudal procede de su afluente, el Sil, que está recibiendo una cantidad importante de agua del rápido deshielo de las nieves caídas a lo largo de su cuenca. Ese río arrastra el nivel naranja ya desde la comarca leonesa del Bierzo y está desbordado en varios puntos de la ourensana de Valdeorras. En O Barco se ha cerrado el acceso al paseo del Malecón. También en prealerta por alto riesgo de desbordamientos está el Limia en Bande y se mantiene un estrecho control en el Arnoia, tanto en Baños de Molgas como en A Arnoia. En varias de esas cuencas el agua lleva ya varios días fuera de los cauces invadiendo áreas recreativas, caminos, fincas próximas y hasta algún bajo de viviendas. En O Ribeiro la confluencia de varios cursos fluviales (el Avia, el Veronza y el Miño) multiplica los problemas de inundaciones.
En los diez primeros días de febrero han caído 180 litros por metro cuadrado, lo que supone que se ha superado en un 70 % el valor medio de este mes, que es de 107. La precipitación acumulada en lo que va de año hidrológico alcanza ya los 930 litros por metro cuadrado, un 45 % más de lo que es habitual para la época del año. Entre el jueves y el viernes se prevé una precipitación media de 25 litros por metro cuadrado (aunque se estima que en la zona de A Limia se lleguen a acumular entre 40 y 60), lo que mantendrá los caudales en niveles muy similares a los actuales hasta la tregua que se espera este sábado.
Hay varias carreteras de la red provincial amenazadas por anegamientos y desprendimientos y desde la Diputación se pide máxima precaución a quienes tengan que coger el coche. Especialmente si discurren por la cuenca del Avia, que afecta a la OU-0305 Ribadavia-A Arnoia, con inundaciones entre los puntos kilométricos 0,500 y 0,800. La zona estuvo cortada durante toda la noche del martes al miércoles para evitar riesgos. A última hora de la tarde de este miércoles ha sido necesario cortar la OU-0306 San Cristovo -Leiro, en Faramontaos. En el punto kilométrico 9,500, perteneciente al concello de Carballeda de Avia, el vial se está derrumbando. Por su parte, el río Limia está afectando a la OU-1104 Vila de Rei-Vilar de Barrio, con inundaciones en Escornabois; la OU-1114 Vilar de Santos (OU-320) a Ponte Liñares (OU-301); la OU-1115 de Santa Baia (OU-1114) a Barracel, en la travesía de Rairiz; y la OU-1107 de Xinzo a Cualedro (OU-320), en Rebordechá. El Támega afecta también a las carreteras OU-1010 Oímbra-Rabal (N-532) con inundación en ese último punto; y la OU-1011 Verín (N-532)-Oímbra, entre el kilómetro 2 y el 3,190. El Miño afecta a la OU-0504 entre la presa de Velle y A Peroxa. Además, y según advierte la Diputación, se prevé que de nuevo se repitan los embolsamientos de agua en todas esas zonas debido al alivio de aguas que se hace necesario en distintas presas, lo que, aunque no llueva tanto, aumentará los caudales. Los embalses de la demarcación de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil están al 88 % de su capacidad, según los datos del organismo de cuenca.
Un plan de emergencia para recuperar infraestructuras
A expensas de lo que pueda dejar atrás Nils, la última borrasca que cruzará la provincia antes de la tregua anunciada el fin de semana, la Diputación de Ourense va a iniciar el recuento de daños que se han registrado en infraestructuras y servicios públicos esenciales en los concellos afectados por la sucesión de temporales de las últimas semanas. El ente provincial tiene intención de habilitar una línea extraordinaria de ayudas para que los gobiernos locales puedan hacer frente al arreglo de esos desperfectos a través de un plan de emergencia. «Somos plenamente conscientes da situación de vulnerabilidade na que se atopan moitos dos nosos concellos tras os temporais e é unha obriga da Deputación reaccionar con axilidade para que a falta de recursos técnicos ou económicos non sexa un obstáculo para a volta á normalidade», señaló el presidente, Luis Menor, tras anunciar la puesta en marcha de la evaluación de daños. El plan es que los servicios técnicos de la institución provincial trabajen en colaboración con los regidores para elaborar un inventario detallado de los daños. Esa información permitirá fijar la cuantía y el alcance de los fondos para garantizar una reparación eficiente y que se ajuste a la urgencia de cada caso.
Mientras, las brigadas de Vías e Obras de la Diputación ya están haciendo frente a las incidencias que van apareciendo en los 1.850 kilómetros que cubre la red provincial de carreteras. Además de los cortes intermitentes en distintos tramos de los viales por la aparición de balsas de agua o por haber sido invadidas por ríos que se salieron de su cauce, atendieron a deslizamientos de tierras y derrumbes sobre las carreteras y también a obstrucciones de fosos y sumideros levantados por la presión de las aguas pluviales. Solo la pasada semana las brigadas atendieron 400 incidencias. De ellas, medio centenar de avisos llegaron a través del 112 y el resto desde los concellos o por haber sido detectadas por los propios trabajadores del servicio.
Según informó Luis Menor, ahora mismo la práctica totalidad de los efectivos del servicio están destinados a solventar este tipo de incidencias. Hay 60 personas trabajando para recuperar infraestructuras en O Carballiño, Celanova, Ourense, Allariz-Maceda, Trives, Parada de Sil, Valdeorras, Viana-A Veiga, Verín, Xinzo de Limia e Bande. A ellos se suman seis vigilantes y tres encargados recorriendo la provincia para localizar y avisar de problemas que no hayan sido detectados o registrados ya desde otros servicios municipales o de emergencias. Seis equipos permanecen en situación de retén para hacer frente a esas y otras incidencias que puedan surgir a lo largo de la semana. De todos modos, el ente provincial recuerda que las reparaciones del firme solo pueden realizarse de forma temporal y preventiva para reducir el riesgo de accidentes ya que la lluvia y la temperatura no permiten afrontar trabajos más definitivos.
Los viales de la red provincial en los que los conductores encontrarán más problemas por los baches ocasionados por el agua son: la OU-0527 Sobreira (N-525) a San Martiño (OU-201); la OU-0209 Celanova (OU-531) a Quintela de Leirado (OU-0210); la OU-0357 Córcores a Rubillón; la OU-0415 Brués (N-541) a Portela da Cruz (PO-235); la OU-0514 del vial principal del polígono de San Cibrao (OU-105); la OU-0604 de Vilariño frío (OU-536) a Parada do Sil (OU-0508); la OU-0703 Trives (OU-536) a Chandrexa OU-0704 y el ramal a Cabeza de Manzaneda (OU-0703): y la OU-1117 Xinzo (N-525) a Vilar de Barrio (OU-1102).