Alberto Otero es operador de cabina de Cinebox desde hace seis años
07 ago 2011 . Actualizado a las 06:00 h.El verano se convierte en una época del año fundamental para las salas de cine. La gente acude a disfrutar de una buena película como entretenimiento alternativo a una tarde de sol y calor y esto exige la contratación de personal de refuerzo, principalmente para los departamentos de sala y taquilla. Detrás de la proyección de una película, además de los acomodadores, encargados de taquilla y dependientes que amablemente ofrecen palomitas y refrescos, hay todo un colectivo que asegura que los espectadores puedan disfrutar del filme sin problemas.
Alberto tiene 36 años y es operador de cabina de Cinebox en el centro comercial Pontevella. Su dedicación a este mundo le viene de lejos. Comenzó hace más de diez años en un cine, y antes de incorporarse a la plantilla de Cinebox, ejercía de proyeccionista, encargado de taquilla y vendedor de palomitas y refrescos en los ya desaparecidos cines Novocine de Ourense.
Este puesto es fundamental para que la proyección del filme salga bien y sin errores. Previamente al estreno de las películas, los operadores de cabina hacen un visionado para comprobar el estado, el formato y la calidad de las cintas. «En este departamento en concreto es muy difícil encontrar a alguien que sepa como realizar el trabajo, porque es un puesto muy específico» comenta Alberto, que describe su labor como «un trabajo tranquilo que consiste en encargarse del montaje de las películas y estar atentos a que todo discurra con normalidad durante la proyección». En Cinebox, Alberto entra todos los días por una puerta que da acceso a una planta superior, encima de las salas y está pendiente de que los proyectores funcionen correctamente durante toda la película. Pero en algunas ocasiones los errores técnicos son inevitables, como formatos diferentes, luz inadecuada, o que la película se vea descentrada. La capacidad para resolver estos imprevistos es fundamental.
Una de las ventajas de ser operador de cabina es la visualización de los filmes antes de su estreno, lo que permite ver las películas totalmente gratis porque forma parte del trabajo. Lo malo, que los días libres y el horarios son un tanto dispares al resto del mundo. «En una semana normal, tengo libres dos días por semana de lunes a jueves y trabajar todos los fines de semana, pero tanto en verano como en invierno puedo llegar a hacer nueve horas y media diarias», explica.
Su currículo a base de experiencia fue lo que le dio la posibilidad de continuar desempeñando una profesión que a Alberto le encanta: «Ojalá pueda seguir dedicándome a esto».
trabajar en agosto cines en ourense
Alberto Otero Reinoso, 36 años y nacido en Ourense.
Espera continuar trabajando como operador de cabina. Se dedica a esta profesión desde hace más de diez años y no quiere cambiarla por nada.