La última convocatoria de ayudas a iniciativas sociales de la Fundación Pedro Barrié de la Maza va a suponer para tres entidades ourensanas la posibilidad de crear programas de apoyo a los familiares-cuidadores de diversos colectivos de personas dependientes.
Las entidades que se repartirán los 40.000 euros destinados a estos programas son la Asociación de Familiares de Enfermos de Alzhéimer de Ourense (Afaor), la Asociación Ourensana de Esclerosos Múltiple, Esclerosis Lateral Amiotrófica, Parkinson y otras enfermedades neurodegenerativas (Aodem), y la Asociación de Discapacitados Físicos, Parálisis Cerebral y Tercera Edad dependiente (Aixiña).
Ayer el director general de la Fundación Barrié, Javier López Martínez, y la directora de Proyectos Sociales de la entidad, María Isabel Pérez, se acercaban a la capital ourensana para presentar, junto a las representantes de las entidades seleccionadas estos nuevos proyectos sociales.
En el caso de la asociación de Alzhéimer, que preside María de los Ángeles Blanco, el proyecto ofrecerá un plan de respiro familiar con apoyo psicosocial para los cuidadores de estos enfermos que, además, les orientará sobre las características de esta enfermedad y su proceso evolutivo.
El objetivo es que estos familiares sepan en qué fase del proceso se encuentran los pacientes y que la valoren en su justa medida, lo que mejorará tanto los cuidados hacia ellos como la aceptación de la realidad por parte de los cuidadores. También se les informará de los tratamientos y prestaciones existentes y sobre «estrategias de autocuidado que promuevan la calidad de vida del paciente y el cuidador».
En cuanto al colectivo Aodem, su plan ofrece a las familias la posibilidad de disponer de tiempos de descanso en sus tareas de cuidado del enfermo «unificando los horarios de intervención que necesitan los usuarios dependientes, de manera que las familias puedan disponer de tres o cuatro horas continuadas de respiro durante varios días».
Aixiña centrará su ayuda a los cuidadores de personas mayores y más concretamente a los usuarios de los centros de día, unas 45 familias. Por un lado se incidirá en mejorar la rehabilitación física de los enfermos «porque cuanto mejor estén, mejor pueden ser llevados en sus casas», pero también habrá cursos formativos para los cuidadores. Aprenderán tanto técnicas de manejo de los dependientes como de relajación para ellos.