La vida en un suspiro

Cándida Andaluz redac.ourense@lavoz.es

OURENSE CIUDAD

Más de cien personas se preparan estos días en Ourense para salvar vidas. La Sociedad española de medicina de urgencias y emergencias de Galicia (Semes) y el 061, a través de una iniciativa municipal que lleva por nombre Concello saudable , ha incluido dentro del congreso que celebra estos días en la capital la realización de un curso de soporte vital básico. Francisco Aranburu , presidente de Semes, acudía ayer a las jornadas para comprobar su desarrollo. Aranburu comenta que el objetivo principal de esta iniciativa, que ya ha recorrido otras ciudades gallegas, es el de enseñar cuál es la cadena de supervivencia básica: hay que llamar al 061, iniciar mas maniobras de resucitación (masaje cardíaco y respiración boca a boca), pedir un desfibrilador automático (hay un decreto que obliga a que los lugares públicos y centros comerciales lo tengan) y finalmente que llegue una ambulancia medicalizada. Los tres primeros pasos dependen de la persona que esté más próxima al paciente, por lo que el conocimiento y la rápida actuación pueden salvar una vida en un suspiro.

Aunque el curso estaba dirigido al público en general fueron más los profesionales sanitarios los que acudieron a la jornada. Ana Vázquez , estudiante de enfermería es uno de ellos: «Me parece un curso muy importante, algo que debería saber todo el mundo». De la misma opinión era Noelia Luque , trabajadora social de la asociación Renacer: «Me parece que cualquier persona debe tener unos conocimientos básicos. A veces lees cosas y te parece que sabes pero es mucho mejor practicar y verlo i n situ . Francisco Martínez Lores es secretario técnico del congreso y enfermero de la base de Ourense. «Nosotros no somos el primer eslabón de la cadena. Es básico que actúen ellos, la población en general, sino aunque lleguemos a recuperar al paciente éste puede no alcanzar el nivel adecuado e ideal de vida. Y también es importante que lo sepan hacer bien», explica.

Durante toda la mañana y durante la tarde los asistentes pudieron resolver casos ficticios acompañados siempre de un monitor.