Todos a la espera

OURENSE CIUDAD

Análisis | El futuro del Ateneo de Ourense La directiva de la entidad cultural pide a los socios tiempo y el Concello habla de proteger las instalaciones si en un futuro son puestas a disposición de otros intereses

09 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

Tiempo al tiempo. Dios proveerá. No hay que precipitarse. Las cosas viene dadas. Hay que ser prudente. El futuro del Ateneo está pendiente del calendario. Cuando están a punto de cumplirse dos semanas desde la notificación de desalojo de la sede y tras esperar días y días la respuesta de las partes interesadas, las palabras futuro y tiempo se han convertido en los referentes del conflicto. El viernes, por unanimidad, el pleno del Concello de Ourense votaba a favor de una medida que poco tiene que ver con una solución y más con una precaución. El Concello aplicará los criterios más restrictivos, que permita la normativa legal, ante la solicitud de cambio de uso del primera piso del edificio Torre de Ourense (en donde se encuentra la sede del Ateneo). Una postura, la de la administración local, que permite respirar a socios y directiva, pero que a fin de cuentas significa la protección a un posible ataque pero no la solución a un problema real. La directiva de la entidad, con la aprobación de la masa social, pide tiempo. Eso sí, un tiempo más corto. Anselmo López Morais, presidente del Ateneo, apostó por esperar a las soluciones y no optar por una decisión precipitada. Su seguridad en torno a una resolución positiva del conflicto para los intereses de la entidad es la bandera sobre la que se sustenta la espera de los ateneistas. Es más, según se pudo constatar durante la asamblea y a lo largo de todas sus manifestaciones, parece que el presidente se guarda un as en la manga, o por lo menos cuenta con un argumento, que no está dispuesto a clarificar o exponer en la actualidad, pero que pretende utilizar cuando no le quede más remedio o cuando vea el peligro más de cerca. Esperará para comprobar cómo se desarrolla el conflicto. Nuevas altas Mientras, la vida real en las instalaciones del Ateneo, la que se califica por la actividad de los socios y de todas las personas que utilizan la sede para realizar distintas tareas, camina con toda normalidad. Algunos socios conversan sobre la situación y otros aprovechan su estancia en la sede para hablar directamente son el presidente y comentarle y conocer cómo está la situación. Tan normal es la vida en el Ateneo y tan confiados están del futuro que en los últimos días se produjeron nuevas altas de socios. El Ateneo espera, los ateneistas esperan y las instituciones esperan. Se supone que la solución debe estar cerca. El tiempo dará la razón.