08 ene 2012 . Actualizado a las 07:00 h.
Galicia necesita afrontar con la máxima urgencia el tratamiento de los residuos que produce. No puede prolongar la situación actual, con una planta saturada y escondiendo como puede su basura. Urge debatir e implantar un modelo sostenible. En O Irixo, poco poblado municipio ourensano, se escuchan quejas por la escasa información disponible sobre la pretensión de instalar allí una planta de tratamiento de residuos. Al señuelo de los puestos de trabajo se contrapone el temor a perder parte de los pocos que hay y a hipotecar el futuro. Solo con luz y taquígrafos podrá despejarse el temor de los vecinos. Un tema como este exige un proceso particularmente limpio.