La fiesta batió su propio récord, con más de 125.000 personas en la villa
14 ago 2023 . Actualizado a las 11:18 h.Ni se imaginaban los monjes de Oseira la que iban a armar cuando hace siglos decidieron que las remesas de pulpo que le llegaban como tributo desde sus cotos de Marín acabasen nutriendo las despensas de las familias de la parroquia carballiñesa de Arcos. La Festa do pulpo do Carballiño celebró en el pasado ejercicio sus sesenta años de historia y la cita llegó con regalo bajo el brazo: la declaración como Festa de Interese Turístico Internacional concedida por la secretaría de Turismo del Gobierno. Una distinción que es la esencia misma de una de las citas gastronómicas más importante y multitudinaria, sino la que más, de Galicia. La fecha y el escenario —segundo domingo de agosto y en un parque municipal de cerca de 40 hectáreas—, junto al acierto de mantener su condición de romería hacen que O Carballiño se convierta cada año en punto de encuentro para personas de toda Galicia, familias, peñas y grupos de pandillas. Y lo que es una de sus señas de identidad: para los emigrantes que tienen en esta fiesta uno de sus compromisos ineludibles. En el caso de los mexicanos, con un pie ya en el estribo por el comienzo del curso escolar en su país de acogida.
Concello y Asociación de Pulpeiros do Carballiño trabajaron una vez más en sintonía para lograr un nuevo récord: según los datos facilitados por la administración local fueron más de 125.000 las personas que el domingo pasaron por la villa y entre las pulpeiras y pulpeiros que se instalaron en el parque y los que se repartieron por todo el municipio se cocieron 80.000 kilos de pulpo. Las tarjetas para la comida en el recinto oficial —800 plazas, al precio de 45 euros— se agotaron al poco tiempo de ponerlas a la venta.
La Festa do pulpo do Carballiño demostró de nuevo que a pesar de todo lo que se ha venido sumando desde hace años —de los quince días de programación previos al espacio festivo lleno de puestos ambulantes con todo tipo de productos— la oportunidad de disfrutar de un entorno natural donde comer el pulpo, cocido en las decenas de calderas repartidas ese día por el parque, es la fórmula de su éxito.
Visita de Yolanda Díaz
La del 2023 pasará a la historia por ser una edición con un gran peso político. Yolanda Díaz, de vacaciones en Baiona, no quiso perderse la oportunidad de participar en la fiesta. Fue objeto de recepción oficial en el Concello do Carballiño, donde firmó en el libro de oro y fue obsequiada con una pulpeira de cerámica, y destacó la singularidad de la cita. «A Festa do Pulpo acadou o pasado ano o merecido recoñecemento internacional, parabéns, e para min é unha honra estar aquí de convidada. Neste interior de Galicia que merece un apoio e unha aposta constante das administracións para a súa dinamización e nun concello, que son as administracións máis importantes porque son a porta de entrada á vida da xente», señaló la vicepresidenta segunda en funciones del Gobierno. En su discurso en el parque destacó la calidad de los productos gallegos —entre otros el pulpo, el pan de Cea y el vino de O Ribeiro que son la imagen de marca de la fiesta—, recordó a Antonio Palacios y citó a Cunqueiro, Graham Greene y Manuel Rivas. En su primera participación, Luis Menor destacó el apoyo de la Diputación de Ourense a la fiesta.
El alcalde, Francisco Fumega, recordó que la Festa do pulpo reivindicó este año el Camiño Miñoto-Ribeiro, antiguo trazado entre Braga y Compostela que está pendiente de homologación.