La concha del caracol como luz que guía la imagen de la procesión

La Voz

O BARCO DE VALDEORRAS

05 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Que la necesidad agudiza el ingenio es una máxima que en la aldea de O Castro, a un kilómetro de O Barco de Valdeorras, asumen con literalidad al aprovechar la concha del caracol, una vez extraído el animal que la ocupa, para rellenarla con aceite. Elemento que al encenderse y ser colocado en hilera, a una o dos cuartas de distancia, sirve de guía en esta procesión, conocida como la de los Caracoles. Fórmula practicada en su inicio por la carencia de alumbrado público en el recorrido. Una peregrinación, en donde la Virgen es portada por las jóvenes de O Castro -o de Valdeorras-, todas vestidas de negro durante el Viernes Santo a las 22 horas. Segundo y Teresa, guardianes de la tradición, afirman, al igual que los mayores, desconocer su origen ya que se pierde en el tiempo, pero que año tras año supera el millar de personas procedentes de la comarca. «Es una tradición que siempre ha tenido mucho arraigo, pero que por desgracia está condicionada al clima, ya que si llueve la llama de los caracoles se apaga y no hay luz. Ahora, si la noche es buena, es un espectáculo», dicen.