Casi todos los hosteleros de O Barco coinciden en señalar que la creación de una ordenanza municipal reguladora de la instalación de terrazas en la vía pública es beneficiosa para el sector, pero casi todos coinciden también al remarcar que la rigidez de las premisas no les gusta. Algunos de ellos presentaron sus propias quejas en el consistorio a título individual, y el pasado viernes lo hizo a través de la Asociación de empresarios de Valdeorras. Aeva presentó una alegación al documento antes de su aprobación definitiva (probablemente en el pleno del mes de abril), cuyo contenido fue discutido por el presidente de la entidad, Javier Paradelo, y el alcalde, Alfredo García, en una reunión celebrada ayer. Desde Aeva tachan de «inxusta» la decisión de establecer como tope 12 mesas y 50 sillas «sen ter en conta a superficie da terraza» y sin distinguir «entre as distintas categorías de rúas», que sí se reconocen a la hora de aplicar la tasa. Un tope que podrá ampliarse en época de fiestas, pagando entonces «a tasa incrementada nun 300%». Un argumento que reiteran especialmente los hosteleros de la zona del Malecón, que son inicialmente los más perjudicados por el recorte en el número de mesas. «Aquí hai espazo dabondo para moitas máis mesas, e ademais, ¿como é que en época de festas collen máis e o resto do ano non?», se preguntaba ayer un hostelero de la zona. Otros, en cambio, consideraban que el número de una docena es «suficiente», pero ponían más reparos en la obligación de recoger mesas y sillas cada noche. «Eso es un engorro», comentaban desde el otro lado de la barra en un bar camino del casco viejo. Otro punto que tampoco gusta a los hosteleros es el horario de cierre de las terrazas. A las dos los fines de semana y festivos, y a la una y media el resto de los días. Los empresarios, a través de Aeva, reclaman que cada establecimiento pueda tenerla abierta hasta el momento de cierre de sus horarios (dos y media para restaurantes y bares, tres para cafeterías y cuatro para pubs). El tema se debatirá en comisión de obras para consensuar las posibles modificaciones antes de su aprobación en el pleno de abril.